A la Iglesia, diócesis, parroquias, congregaciones religiosas, asociaciones de fieles el Pontífice pide que impida que el sufrimiento de las personas desesperadas, que experimentan la tentación de quitarse la vida, se vuelva aún más intolerable por la soledad. Todos, también los creyentes, “pueden ser vulnerables a la tristeza sin esperanza”
La depresión presenta también “elementos cognitivos”, manifestado en la poca valoración de sí mismo y del mundo, la falta de esperanza, la escasa confianza en posibles soluciones, la incapacidad de emprender proyectos y desconfiar de la gracia de Dios que puede restaurar mi vida