La santidad, como nos recuerda constantemente el Magisterio de la Iglesia, no consiste en realizar grandes proezas inaccesibles, sino en vivir las acciones cotidianas impregnadas del amor de Cristo
Pese a las carencias San Martín de Porres se convierte en cirujano, es por eso que su casa se convirtió en un centro donde recibía mendigos y gente muy pobre a quienes atendía de manera gratuita
Es un tiempo propicio para visitar campos santos, llevar flores y encender velas en favor de quienes ya no están. A su vez es también una fecha oportuna para estar en la celebración de la eucaristía
Esta solemnidad representa un recordatorio que nos revela que todos estamos llamados a la santidad, la cual debemos cultivar día a día con nuestras obras colmadas de misericordia y amor, siempre de la mano de Dios con el respeto y acompañamiento a nuestro prójimo
Durante la ceremonia se impartió una bendición especial a los servidores del altar, proclamadores, catequistas y demás grupos de apostolado. Como símbolo permanente de esta visita, la jornada litúrgica cerró con la siembra de un árbol conmemorativo