Ingresó en el Servicio Diplomático de la Santa Sede el 1 de julio de 2006, prestó su servicio en la Nunciatura Apostólica en Ecuador, en Tailandia, en la Misión Permanente ante el Consejo de Europa en Estrasburgo
“Dimas nunca fue “canonizado” de manera formal por la Iglesia. Se le cuenta entre los santos porque ha sido la única persona a quien Jesucristo aseguró explícitamente que estaría en el cielo, compartiendo su gloria”
“Con este pueblo no cuesta ser un buen pastor”, dice, y sus homilías son cada vez más multitudinarias. A los que le reprochan que está haciendo política responde: “Lo que busco no es política"