Debemos comprender que la misa es, inseparablemente, el memorial sacrificial en que se perpetúa la Cruz y el banquete sagrado de la comunión. No hay dos sacrificios; el sacrificio de Cristo y el de la eucaristía son un único sacrificio
La Iglesia, nuestra madre, nos enseña que la comunidad de los fieles tiene el derecho inalienable a una celebración digna, sobre todo los domingos, el día del Señor
La eucaristía es el corazón de nuestra fe. El documento Redemptionis Sacramentum nos recuerda con claridad la santidad y la reverencia que debemos tener ante este misterio
Antes de la bendición final, se realizó el envío formal de los seminaristas a las diferentes parroquias de la Diócesis, quienes durante este 17, 18 y 19 se llevará a cabo este primer avance vocacional en este año formativo