Es gratificante saber que un mensaje bien pensado, nacido de la oración, puede cambiar el día de una persona, ofreciéndole ese instante de encuentro con Jesús que tanto anhelaba en medio de su navegación
“Como compañeros de viaje en el camino de la verdad; para honrar las diferencias afirmando nuestra común humanidad; y para discernir, en toda búsqueda religiosa sincera, un reflejo del único Misterio divino que abarca toda la creación”
“Ante todo, quisiera recordarles algo tan simple como imperceptible: el don que han recibido no es para ustedes mismos, sino para servir a la causa del Evangelio"