En su discurso a los participantes en esta Conferencia, el Santo Padre destacó la importancia del tema tratado: la inteligencia artificial, que viene acompañada de cambios rápidos y profundos en la sociedad
Si bien la IA puede “simular aspectos del razonamiento humano” y realizar tareas con extraordinaria eficacia, no puede replicar el discernimiento moral genuino ni formar “relaciones genuinas”