Este día se resalta la humildad y sometimiento confiado de María a la voluntad del Padre, un camino que le había sido anunciado desde la presentación del Niño Jesús en el templo
No solo
representa el modelo por excelencia de santidad para nuestra Iglesia, sino por
constituir uno de los testimonios más hermosos y perfectos de humildad y fe
“El dogma de la Inmaculada Concepción destaca la primacía y unicidad de Cristo en la Redención, porque también la primera redimida es redimida por Cristo y transformada por el Espíritu, antes de cualquier posibilidad de una acción propia"
El presbítero Ely Sánchez, coordinador de la Pastoral Juvenil señaló que está es una manera de acercar y motivar a las nuevas generaciones a acercarse a Dios a través de María, a perseverar en la fe y a avivar la esperanza a través de la oración y la caridad
“Jesús se conmovió al ver el dolor de Marta y María y, luego de orar al Padre, ordenó que removieran la piedra de la entrada del sepulcro. Luego, a voz en cuello, gritó: "¡Lázaro, sal fuera!". Lázaro, envuelto en vendas, salió caminando de la tumba”
“Hay un dato bastante curioso que suele pasar inadvertido: le llamamos Madre del Perpetuo Socorro porque ella es la madre de Jesús. Él es el Perpetuo Socorro de nuestra vida, así que al decir madre del Perpetuo Socorro hacemos referencia directa a Jesús
“Deténganse sobre los caminos y miren, pregunten a los senderos antiguos donde está el buen camino, y vayan por él: así encontrarán tranquilidad para sus almas”