Su paso por la Diócesis de San Cristóbal se caracterizó por su servicio pastoral, una profunda actitud positiva y apoyo al seminario, una continua búsqueda por las vocaciones, atención a las parroquias y una incesante visita y trabajo conjunto con las comunidades más vulnerables del estado
En sus enseñanzas de padre y pastor, siempre llamó a ser reflejo de la misericordia de Dios, a proclamarlo con las palabras, pero sobre todo con las obras
"Su entrega, amor y servicio quedaron presentes en esta tierra y en otras en las cuales sirvió. Hemos ganado un pastor para el cielo, que ahora intercede por nosostros"
En la homilía, el padre Reinaldo Contreras destacó el significado del evangelio de Mateo, capítulo 18, en el cual el Señor Jesús enseña a los discípulos que, para entrar al Reino de los Cielos, hay que ser como un niño
El sacerdote, ministro de Jesucristo, celebra, vive y participa del misterio eucarístico como servidor y testigo, no como un funcionario sino como un pastor, que guía y conoce a sus ovejas, llevándolas por caminos de fe, esperanza y caridad