"Contemplar la imagen nos llama a algo más, como lo es ver su disponibilidad para servir a Dios. En su corazón se imponía la fe y el temor a Dios. Reconocía en las personas el Cristo sufriente y acudía en su auxilio. Esto es una escuela para todos"
En su recorrido por estos sectores sencillos, Mons. Rivas visitó algunos hogares, bendijo nacimientos, visitó enfermos e impartió su bendición en cada lugar