"Esta casona no deja de sorprendernos; pese a cualquier circunstancia, seguimos con el esfuerzo de hacer tradición y poner en manos de Dios nuestras necesidades y angustias"
Al finalizar la celebración, Monseñor Helizandro Terán agradeció la presencia de todos los asistentes e hizo un llamado a cultivar, valorar y mantener viva esta hermosa tradición que forma parte de la identidad espiritual y cultural del pueblo andino