En la homilía, Mons. Lisandro se refirió al texto del Evangelio señalando que Dios siempre está presente y dispuesto a dar su mano para ayudar a quienes claman a Él, cómo lo hizo con Pedro
Cuenta la tradición que, en este momento, se les presentan Moisés y Elías, representantes de la Ley y de los Profetas, en diálogo con Cristo, repasan cómo será la Salvación de todo el género humano. La escena culmina con una voz que brota de una nube: “Éste es mi Hijo, el Amado; escuchadle”