“La Catedral es la sede del obispo, es decir, la sede episcopal, es la iglesia del prelado diocesano, por eso se le llama la Madre de todas las Iglesias"
Jesús experimenta el silencio de Dios para que nosotros nunca nos sintamos solos. Es el grito de quien sufre la soledad o el desánimo. Monseñor nos recordó que “en el abismo del sufrimiento, Dios sigue presente como Padre”, abrazando nuestras propias angustias
La celebración estuvo presidida por el párroco, presbítero José Lucio León Duque, quien estuvo acompañado por el padre Ricardo Ramírez, director de Cáritas Diocesana, y la presencia activa de la comunidad
Reflexionó sobre el Salmo 23 que dicta "El Señor es mi pastor: nada me falta; en verdes pastos él me hace reposar. A las aguas de descanso me conduce, y reconforta mi alma"