Más concretamente, el Decreto firmado por el cardenal Angelo De Donatis, penitenciario mayor, y por monseñor Krzysztof Józef Nykiel, regente comunica que las indulgencias se concederán a los miembros de las Familias Franciscanas de la Primera, Segunda y Tercera Orden Regular y Secular
San Francisco decidió buscar una solución al problema. Al estar frente al lobo, San Francisco le dice: “Ven aquí, ¡hermano lobo! Yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie”