30.8 C
Venezuela
miércoles, agosto 12, 2026
HomeEspiritualidadTrabajar por Dios con diligencia

Trabajar por Dios con diligencia

Date:

NOTAS RELACIONADAS

El continente digital: ¿dónde estamos lanzando las redes?

Las estadísticas son claras: el 98% de los jóvenes entre 18 y 24 años habitan estas plataformas. Si queremos encontrarnos con las nuevas generaciones, debemos estar allí donde ellos pasan su tiempo

La presencia de Cristo por el poder de su palabra y del Espíritu Santo

Si la palabra del creador tuvo el poder de hacer brotar el universo entero de la nada, ¿cómo no va a tener el poder de transformar la naturaleza del pan y del vino en su propio cuerpo y sangre?

Pollero: “La victoria fue producto del convencimiento y la buena actitud”

“Me entendí muy bien con Valentín, todos estamos preparados y aptos para estar en cancha; más allá de jugar los dos, lo importante es que el equipo gane”

25 jóvenes recibieron sacramento de la confirmación en parroquia San Juan XXIII en Pueblo Hondo 

Ofreció una catequesis sobre el significado de la Confirmación, en el cual se recibe la plenitud del Espíritu Santo que habita en los bautizados

La Grita: El tabor andino se viste de gloria en 416 años del Santo Cristo 

Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades
spot_imgspot_img

Trabajar sin desfallecer y sin pereza, es prácticamente lo que se nos pide hoy para no dejarnos engañar por aquello que no es de Dios y que pretende instaurarse en el mundo. Este domingo es una invitación a prepararnos de la mejor manera para ser buenos servidores del Reino de Dios en medio del Pueblo, dando testimonio de lo que debemos demostrar como cristianos y reflexionar seriamente sobre nuestra actitud al decir que somos hijos de Dios miembros de una Iglesia.

En este domingo, a poco de concluir el año litúrgico, podríamos preguntarnos ¿dónde está la buena noticia sobre Dios y sobre el hombre, en este Evangelio de catástrofes, donde se habla de tantas cosas que sucederán? Si prestamos atención, nos damos cuenta del profundo ritmo que nos regala la palabra de Dios: a cada imagen del fin, se sobrepone una semilla de esperanza; a cada descripción de dolor, sigue un camino de fe, donde todo cambia, donde se abre un horizonte en el cual el miedo no tiene cabida y la fortaleza en Dios se convierte en un arma poderosa.

La actualidad nos muestra la situación en que vivimos y la falta de caridad para con los pobres y excluidos y aquellos más necesitados. Un escenario donde la dignidad humana viene pisoteada, donde el respeto hacia los demás es olvidado, donde la manipulación es lo que prevalece en muchos sectores. Una mirada a nuestro alrededor nos daría la respuesta a lo que realmente Jesús desea de nosotros y para nosotros y así poder cumplir la voluntad de Dios, con el fin de que todos podamos vivir la verdadera fraternidad. «No es voluntad de Dios que unos tengan todo y otros no tengan nada. De Dios es la voluntad que todos sus hijos sean felices». (San Oscar Arnulfo Romero).

Más allá de los profetas engañadores; más allá de guerras y traiciones; más allá de aquellos que pretenden hacer creer que Dios no es necesario; aunque el grito ensordecedor del odio pretenda extenderse por doquier, tenemos la confianza que cada uno de nosotros es de Dios y en Él estamos, sin miedos ni temores. Es por ello que por encima de lo que puedan pensar quienes desean destruir lo que está en pie, es necesario que nuestra actitud sea la de quien confía plenamente en aquel que todo lo puede. Confiar implica constancia, perseverancia, transparencia, honestidad, docilidad, amor a Dios, a la Iglesia y al prójimo.

Leer, meditar y saber lo que el Señor nos dice es lo que debemos tener en cuenta para sentir realmente la liberación que viene de Dios. Con la última línea del Evangelio de hoy, sintámonos fortalecidos, convencidos, de pie y seguros; verdaderos discípulos de aquel que se entrega incondicionalmente por nosotros y nos da su confianza para que, a su vez, confiemos en Él: “con su perseverancia salvarán sus almas”.

“Hagan lo que Él les diga”. Así la Virgen María, nuestra Madre del Cielo nos guía en el camino de la verdad. Ella nos da ejemplo cuando, sierva del Señor, nos enseña a decir si a Dios y a cumplir su voluntad, trabajar por el Reino de Dios y ser realmente testigos de la Palabra que se hace vida en lo cotidiano y en cada momento de nuestra existencia. Así sea.

 

José Lucio León Duque

NOTAS RELACIONADAS

El continente digital: ¿dónde estamos lanzando las redes?

Las estadísticas son claras: el 98% de los jóvenes entre 18 y 24 años habitan estas plataformas. Si queremos encontrarnos con las nuevas generaciones, debemos estar allí donde ellos pasan su tiempo

La presencia de Cristo por el poder de su palabra y del Espíritu Santo

Si la palabra del creador tuvo el poder de hacer brotar el universo entero de la nada, ¿cómo no va a tener el poder de transformar la naturaleza del pan y del vino en su propio cuerpo y sangre?

Pollero: “La victoria fue producto del convencimiento y la buena actitud”

“Me entendí muy bien con Valentín, todos estamos preparados y aptos para estar en cancha; más allá de jugar los dos, lo importante es que el equipo gane”

25 jóvenes recibieron sacramento de la confirmación en parroquia San Juan XXIII en Pueblo Hondo 

Ofreció una catequesis sobre el significado de la Confirmación, en el cual se recibe la plenitud del Espíritu Santo que habita en los bautizados

La Grita: El tabor andino se viste de gloria en 416 años del Santo Cristo 

Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here