“Con el fervor como el que le tenemos al Santo Cristo de La Grita, al Nazareno de San Pablo en Caracas, en San Cristóbal tenemos el guardián que es el Señor de Limoncito, al cual rendimos nuestro amor y adoración”
En un recorrido simbólico y pastoral por las distintas subregiones del estado, el Obispo trazó el mapa espiritual de la diócesis a través de sus comunidades
La Iglesia expresa su pesar ante la pérdida física del obispo quien asumió una incansable labor como Vicepostulador de la Causa de la beatificación del doctor José Gregorio Hernández
Concluyó con un urgente llamado a la refundación social (MH 88), enfatizando que al bajar de esta montaña sagrada, cada peregrino debe convertirse en un reflejo del Rostro Sereno, promoviendo la paz, la justicia y la reconciliación en sus comunidades
En la homilía, monseñor Ayala expresó a los peregrinos que ellos son un oasis de bendiciones para los sacerdotes por su disposición de venir al encuentro con el Señor y por la devoción que le manifiestan