La celebración fue presidida por el obispo auxiliar de la Diócesis de San Cristóbal, monseñor Juan Alberto Ayala y concelebrada por el padre Jesús Duque, párroco y el padre Yerson Pedraza, vicario de la Basílica, acompañados por diáconos, servidores y el pueblo de Dios
En la homilía Monseñor expresó que la eucaristía por el Papa Francisco se celebra lo más maravilloso que es la acción de gracias a Dios por quien aceptó la llamada del Señor desde muy joven para dedicar su vida al sacerdocio
Libéranos, Señor, y danos tu victoria. Bendito el que viene en nombre del Señor. Que Dios desde su templo nos bendiga. Que el Señor, nuestro Dios, nos ilumine
Su trabajo siempre le acarreó problemas los cuales sobrellevaba afincándose y protegiéndose a través de su fe infinita. Cada contrariedad la disipaba con la ayuda de constante oración y con el bien mayor de los seres humanos, el apoyo y la atención, sin pedir nada a cambio
A medida que nos acercamos a la Basílica Vaticana, la multitud se hace más densa. Un arco iris de colores la recorre: los tonos cálidos del amarillo y el rojo, los de la bandera española que lleva colgada al hombro un grupo escolar de Sevilla
Lo que llama la atención es cómo el Papa ha ocultado a menudo su relación con Liguria. «Nos habíamos dicho: 'Paciencia, traeremos, aunque sólo sea un grano de nuestra tierra'. Y entonces, esta noticia...»