El Espíritu Santo ha inspirado a los cardenales para nombrar al sucesor de Pedro, el hombre de Dios que recibió, no un trono sino una misión: conducir la Iglesia y acercar las almas al abrigo del altísimo
¡Tenemos Papa! noticia en la cual todos somos partícipes y camino que debemos recorrer juntos con ilusión, transparencia y decididos a servir como discípulos y misioneros
Lo que jamás se habría imaginado este sacerdote diocesano es que su llegada a Roma coincidiría con la elección de “Monseñor Roberto” Prevost el obispo que durante más de nueve años llevó su diócesis y con quien tiene una relación de amistad, como sucesor de San Pedro
“El sufrimiento de estos periodistas encarcelados interpela la conciencia de las naciones y de la comunidad internacional, llamándonos a todos a salvaguardar el bien precioso de la libertad de expresión y de prensa”
Monseñor en su homilía recordó varios motivos para alegrarse con Dios por su bondad: por la fiesta de Jesús Buen Pastor, la elección del nuevo Papa, el día de la madre y la vida y testimonio de la Madre María de San José
Quien presidió la Santa Misa fue Mons. Lisandro Rivas, obispo de la Diócesis, acompañado de los sacerdotes concelebrantes, diáconos, hermanas Siervas de Jesús, servidores y el pueblo fiel de Dios