Mientras la música avanza, me pregunto si Jesús sigue siendo la alegría del hombre. Vuelvo a las primeras páginas del Génesis cuando Adán y Eva se escondieron entre los árboles del jardín, para que Dios no los viera
“La santidad se expresa en hechos concretos mencionados en la oración consagratoria. Ser honrado y colaborador del orden de los Obispos, también se debe ser fiel de los ministerios divinos para que el pueblo se renueve con él baño del renacimiento”
La música transmitida con villancicos y aguinaldos durante estos días suenan en tantos hogares, de forma magistral y evangelizadora nos ha acompañado durante estas nueve Misas de Aguinaldo y en las posadas
En un antiguo sermón, exclamaba San Quodvultdeus con perfecta elocuencia: Todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo. Todavía no pueden entablar batalla valiéndose de sus propios miembros, y ya consiguen la palma de la victoria”
Jesús me defiende de toda pena. Él es la fuerza de mi vida, el gozo y el sol de mis ojos, el tesoro y la delicia de mi alma; por eso no quiero dejar ir a Jesús fuera de mi corazón y de mi vista”
En diversos pueblos del estado Táchira como Seboruco, La Grita, El Cobre, San Antonio y Ureña, se llevan a cabo juegos de antaño como la popular carrera de costalados, armar un runche, jugar metras y el huevo en la cuchara, con participantes de todas las edades