Solo el amor, aclara el Papa, «es digno de fe, ante el dolor de los inocentes, de los crucificados de hoy», que muchos nuncios apostólicos conocen personalmente, «porque sirven a pueblos víctimas de guerras, de violencias, de injusticias, o incluso de ese falso bienestar que engaña y decepciona»
Durante la homilía, el Obispo de Roma reflexionó sobre dos imágenes bíblicas que iluminan la esencia de la Santa Sede y de la Iglesia entera. La primera, tomada del Evangelio según san Juan, presenta a María al pie de la Cruz, testigo fiel y madre confiada por Jesús al discípulo amado
El Papa agradeció, ante todo, al Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, por sus palabras de introducción y por la “continua colaboración” que le está ofreciendo mientras da “los primeros pasos de este Pontificado”
El fracaso de la cumbre de Estambul no puede ni debe marcar el final de los esfuerzos para detener la guerra. La Santa Sede, fiel a su misión de paz, renueva con fuerza su llamamiento a no rendirse a la lógica de la violencia y al falso realismo que querría la guerra como algo inevitable