Este domingo 12 de abril, fiesta de la Divina Misericordia, el fuego del Espíritu Santo encendió Casa Betania en Michelena!
En un ambiente de profunda alegría y oración, la Renovación Carismática Católica (RCC) del Táchira y el servicio juvenil de la misma, se encontró, luego de 40 años de camino en el Táchira, con nuestro Obispo, Mons. Lisandro Rivas, para una jornada de encuentro, escucha y discernimiento.
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Durante la Santa Eucaristía, Monseñor recordó que la Iglesia es una madre con infinitas posibilidades para crecer en santidad, y que la RCC es una de esas fuentes de «agua viva» que permite al bautizado entrar en comunión íntima con Dios.
️Momentos clave de la jornada:
Gratitud por el camino, Monseñor invitó a ser agradecidos por todo lo que el Señor ha hecho en cada corazón. Reconociendo el camino realizado de la mano de Mons. Roberto Arellano, quien ha sido portador de la Buena Noticia en cada rincón de nuestro estado.
Nuevo envío misionero, Monseñor Rivas exhortó a todos los miembros de este movimiento de apostolado a transmitir la fuerza del Espíritu no solo en la Iglesia, sino en el hogar, el trabajo y la vida social. «Ser agradecido es reconocer la obra de Dios; ahora les toca ser testimonio vivo».

Nuevos servicios. En un espíritu de renovación, Mons. Lisandro nombró al Padre Domingo Pernía como nuevo asesor de la RCC Táchira. Asimismo, extendió un profundo agradecimiento al Pbro. Mauricio Sánchez por su entrega y servicio como asesor saliente. ¡Dios les pague su «Sí»!
️»La Renovación Carismática es un regalo para la Iglesia. No guarden este fuego para ustedes; llévenlo a sus familias y a quienes aún no conocen la alegría del Resucitado» — Mons. Lisandro Rivas.
Oficina de Prensa DSC – Vicaría Episcopal de Comunicación


