

La parroquia eclesiástica Ascensión del Señor de la comunidad de Sabana Grande en el municipio Jáuregui celebró su fiesta patronal con la solemne eucaristía presidida por el obispo auxiliar monseñor Juan Alberto Ayala y el párroco presbítero Javier Arismendi.
Monseñor Ayala encomendó en la misa a los parroquianos, a las comunidades cercanas y al Diario Católico que esta semana celebró su 102 aniversario.
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En la homilía explicó que la fiesta litúrgica de la Ascensión tiene un sentido importante: Jesús resucitado retorna al Padre y confirma la esperanza en la vida eterna.
Señaló que para los cristianos es un llamado a «vivir en la tierra mirando al cielo, o ir al cielo sin dejar la tierra». Esto es, creer, confiar y hacer la voluntad de Dios, para ganar el cielo.
«Después de todos sus padecimientos, de morir en la cruz para salvarnos, Jesús resucitó y ascendió al cielo. Nosotros pasamos también momentos difíciles que abruman, pero podemos vivirlos, ofrecerlos a Dios y en su nombre levantarnos y continuar» dijo el obispo auxiliar.


Recordó que el pasaje de la Ascensión anuncia también la venida del Espíritu Santo, el que transmite la fortaleza para sobrellevar las situaciones de la vida, actuar de acuerdo a la voluntad de Dios y permanecer en Él.
Resaltó que en el Evangelio hay una invitación a no vacilar, no dudar, sino a anunciar con seguridad que Jesucristo es el camino, la verdad y la vida.


Al finalizar la eucaristía, el presbítero Javier Arismendi agradeció la presencia de monseñor Ayala, su cercanía y cariño hacia la comunidad parroquial, también agradeció a los servidores, coro y fieles que hicieron posible la fiesta patronal.











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