La producción agrícola en la zona de montaña del estado Táchira se mantiene activa pese a las anomalías económicas que actualmente persisten en la compra de insumos antes, durante y posterior a las cosechas. La situación promueve que el productor actúe en un entorno donde la seguridad alimentaria, que es la premisa gubernamental, se sienta desasistida.
La comunidad de Pueblo Hondo, ubicada en el municipio Jáuregui del estado Táchira es una zona de alta producción agrícola la cual ha sido pináculo de la distribución no sólo para el estado Táchira sino para otras regiones del país. Durante el último lustro se han generado cambios en torno a cómo trabajar sobre la base de los productos nacionales e internacionales.
Lea también: Dolor del Papa por las víctimas del naufragio en Zimbabue
Los insumos para la siembra que fueron insuficientes durante un periodo prolongado de la producción minimizaron la cantidad prevista del producto, de allí que recurrieron a empresas colombianas y pudieron restablecer en cierta medida el volumen de la cosecha.
Edgar Pérez es un productor que durante décadas ha sembrado y cosechado en el sector Ojo de Agua de Pueblo Hondo, aduce que la tierra es fértil para la siembra de cilantro, pimentón, tomate, repollo, zanahoria, remolacha, maíz, jojoto, manzanilla, calabacín, y otras variedades que se venden en el Mercado Municipal de La Grita y el Mercado Mayorista de Táriba en el municipio Cárdenas, además de Coloncito y La Fría.
Sin embargo, afirma Pérez, la cantidad es inferior a la generada en años anteriores, de allí que son los llamados ferieros quienes sacan el producto de la zona y lo distribuyen en la región y en el centro del país.
“Muchos nos dirigimos a esos mercados en motos. Llevamos poquita mercancía como para establecer en los mercados, porque es un mercado pequeño. La mayoría de los productos se va hacia el centro del país, con los ferieros, que son más grandes, que son los que llevan más carga”.
El productor aduce que la situación caótica también se evidencia con la producción excesiva de un rubro, que hace que el costo disminuya en los mercados minoristas y mayoristas generando pérdidas en el productor primigenio.
“A veces hay muchas cosechas del mismo rubro. Entonces hace que la mercancía se ponga barata y uno vende la mercancía como para que no se dañe en la tierra. A veces no nos da, los costos de venta son inferiores al costo general de los insumos. Son más los gastos de insumos que a veces ni vendiendo toda la cosecha recuperamos el esfuerzo realizado”.

Contrabando
Antonio Mora, es productor del sector La Hoyada en la comunidad de Pueblo Encima, en el municipio Jáuregui, con más de treinta años en el rubro señala de la peor crisis de los productores de la zona de montaña se refleja en el contrabando
“El contrabando nos tiene azotados atentando contra los precios. Cuando la producción extranjera (colombiana) llega a territorio nacional somos los productores los afectados. Los precios bajan y tenemos pérdidas. El contrabando que viene de Colombia tiene inundados los mercados de papa, tranca demasiado, pierde el valor de la producción venezolana”.
Mora insiste en que la producción extranjera limita la ya destruida economía local sumado a ello también reitera los costos de insumos básicos y la falta de apoyo institucional para que se pueda financiar al productor.
“Los precios han estado demasiado bajos, los insumos demasiado caros, los abonos demasiado caros. Aquí no hay nadie que financie un saco de abono, no hay nadie en quien financie fertilizante, fungicida, insecticidas, nada. Aquí, si el productor no tiene cómo ir a comprar a la tienda agropecuaria, llevar la plata para comprarlo, nadie le financia”.

¿Qué hacen los productores para mantenerse ante esta situación?
Se nos hace difícil toda la cadena de producción. Pero ahí vamos, poco a poco, luchando a las manos de Dios y para adelante. En estos momentos por los menos vemos el retorno de la inversión, pero hace dos meses, tres meses, la papa estaba en 22 dólares un saco. Ahora en estos momentos, la papa ya tiene un precio accesible que oscila entre 65 y 70 dólares hasta 80 dólares. Si esto se puede replicar sería ideal para nosotros los productores para ir mejorando nuestra economía y seguir adelante.
Carlos A. Ramírez B.


