Celebramos los 104 años de la Diócesis de San Cristóbal y Monseñor Lisandro Rivas Durán nos regaló una Homilía llena de fe, historia y esperanza durante la Misa Pontifical en la Parroquia Sagrario Catedral.
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Aquí te compartimos 10 claves de su homilía:
Memoria agradecida: Más de un siglo de historia representa un río fecundo de gracia, sacrificio y compromiso pastoral en las montañas y valles tachirenses.
El legado de nuestros pastores: Honramos el testimonio de obispos como Mons. Sanmiguel, Mons. Fernández Feo, Mons. Ramírez Roa y Mons. Moronta, junto a sacerdotes, religiosos y laicos.
La Catedral como Madre y Cátedra: No es un monumento frío ni un museo, sino el templo matriz desde donde se enseña, santifica y gobierna con amor pastoral.

Piedras vivas de la Iglesia: La verdadera belleza eclesial radica en la gente: catequistas, agentes de Cáritas, jóvenes y familias que dan rostro y voz a la fe.
Caminar en sinodalidad: Obispos, sacerdotes, diáconos y laicos llamados a trabajar juntos, hombro con hombro, corresponsables en la misión evangelizadora.
Recuperar el casco histórico: Un llamado vehemente a autoridades y ciudadanos para rescatar el centro de San Cristóbal, corazón donde nació nuestra fe e identidad.

Llamado a la unidad: Una exhortación a mantener la comunión en el Cuerpo Místico: parroquias, movimientos, familias, escuelas y centros de salud.
El sueño de una «Catedral Fuente»: Un templo con puertas abiertas que sea manantial de gracia para formar líderes, acompañar a profesionales, trabajadores y empresarios.

Campanas y reloj (El tiempo de Dios): La bendición de las nuevas campanas y reloj recuerda transformar el tiempo humano (kronos) en tiempo de Dios (kairos) y llamado a la oración.
Mirada y marcha hacia el futuro: Bajo el amparo de Nuestra Señora del Rosario, San Cristóbal y San Sebastián, seguir siendo pregoneros de esperanza.

«Que las campanas que hoy comienzan a repicar no dejen nunca de anunciar que Jesucristo es el Señor».



