El Papa cree que san Francisco es el ejemplo por excelencia del cuidado del hogar común, que es «de una ecología integral, vivida con alegría y autenticidad (…)
En caso de descubrir a nuestros hijos en esta situación, lo primero es no reprenderlo o violentarlo, al contrario, buscar la manera más adecuada de enseñanza para orientarlos y puedan entender el mal