El Santo Padre alentó a los participantes a reflexionar sobre cómo los matemáticos pueden convertirse en signos de esperanza para el mundo contemporáneo
"Tuvimos una charla bien interesante donde hablamos de diferentes temas y estamos buscando construir una alianza entre la ULA, el Colegio Domingo Savio, la Gobernación del Táchira, Fundesta y la Plataforma Emprende Táchira"
Dios es como el agua que siempre fluye hacia los lugares más bajos (los valles). Si el corazón está alto por el orgullo, el amor divino resbala. Si el corazón se hace bajo (humilde), el amor de Dios se queda allí para conducirlo a la plenitud
Los entrenadores portugueses Carlos Queiroz y José Peseiro son dos viejos conocidos y se van a enfrentar de manera inédita en el compromiso que disputarán la Selección Colombia y Venezuela, en el estadio Metropolitano de la ciudad de Barranquilla, en juego correspondiente a la primera fecha de las Eliminatorias al Mundial de Qatar 2022.
Los técnicos jugarán su primer partido defendiendo los colores de los seleccionados sudamericanos en una eliminatoria y por primera vez serán rivales en un terreno de juego.
Ambos estrategas tienen una relación muy cercana desde que trabajaron juntos dirigiendo a Real Madrid entre 2003 y 2004, equipo con el que consiguieron el título de la Supercopa de España y el subcampeonato de la Copa del Rey.
En esa oportunidad, Queiroz se convirtió en el técnico Merengue y fue quien llamó a Peseiro para que lo acompañara en el banco como su asistente. Esa sería la primera y única vez en que trabajaron juntos. A partir de ahí fue que despegó la carrera del ahora DT de Venezuela.
El Santo Padre alentó a los participantes a reflexionar sobre cómo los matemáticos pueden convertirse en signos de esperanza para el mundo contemporáneo
"Tuvimos una charla bien interesante donde hablamos de diferentes temas y estamos buscando construir una alianza entre la ULA, el Colegio Domingo Savio, la Gobernación del Táchira, Fundesta y la Plataforma Emprende Táchira"
Dios es como el agua que siempre fluye hacia los lugares más bajos (los valles). Si el corazón está alto por el orgullo, el amor divino resbala. Si el corazón se hace bajo (humilde), el amor de Dios se queda allí para conducirlo a la plenitud