“Yo tenía un short con un cierrecito y cuando veo, no me preguntes de dónde, no me preguntes cómo, estaba engarzada un pedacito de la cadena y la medalla de la Virgen Milagrosa”
«Un signo concreto de esa sinodalidad», explicó el arzobispo Luis Marín de San Martín, Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, en su discurso, «que prediqué durante cinco años como subsecretario de la Secretaría General del Sínodo, y que hoy estamos llamados no solo a profesar, sino a vivir y visibilizar»
“Tu forma de vivir también debe dar testimonio de tu fe, para que otros puedan ver en ti la verdad y el sentido que también anhelan y así participen de la misma luz”
Monseñor Rivas pide en sus oraciones paz, consuelo y fortaleza para aquellos que perdieron a sus seres queridos y a los sobrevivientes y damnificados, para que en Dios encuentren apoyo y esperanza
No es que Cristo vuelva a morir, es que el único y definitivo sacrificio que Jesús hizo en el calvario se desborda en el tiempo y alcanza nuestro presente
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
“Yo tenía un short con un cierrecito y cuando veo, no me preguntes de dónde, no me preguntes cómo, estaba engarzada un pedacito de la cadena y la medalla de la Virgen Milagrosa”
«Un signo concreto de esa sinodalidad», explicó el arzobispo Luis Marín de San Martín, Prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, en su discurso, «que prediqué durante cinco años como subsecretario de la Secretaría General del Sínodo, y que hoy estamos llamados no solo a profesar, sino a vivir y visibilizar»
“Tu forma de vivir también debe dar testimonio de tu fe, para que otros puedan ver en ti la verdad y el sentido que también anhelan y así participen de la misma luz”
Monseñor Rivas pide en sus oraciones paz, consuelo y fortaleza para aquellos que perdieron a sus seres queridos y a los sobrevivientes y damnificados, para que en Dios encuentren apoyo y esperanza
No es que Cristo vuelva a morir, es que el único y definitivo sacrificio que Jesús hizo en el calvario se desborda en el tiempo y alcanza nuestro presente