El Purpurado, transmitiendo el saludo del Papa León XIV a la sesión plenaria, subrayó que la armonía entre los pueblos sigue siendo una «promesa fundamental» de la Unión Europea y un «claro compromiso internacional» de la Santa Sede
La imagen de la Virgen de la Luz surgió debido a que el jesuita italiano Juan Antonio Genovesi quería tener una imagen mariana y le pidió a una cristiana mística, solicitar la inspiración a la madre del cielo
“¿A qué vino Jesús? Vino a redimir al género humano, pero tiene que regresar al Padre y promete enviarnos la fuerza del Espíritu Santo, el consolador el que nos va a defender”
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
El Purpurado, transmitiendo el saludo del Papa León XIV a la sesión plenaria, subrayó que la armonía entre los pueblos sigue siendo una «promesa fundamental» de la Unión Europea y un «claro compromiso internacional» de la Santa Sede
La imagen de la Virgen de la Luz surgió debido a que el jesuita italiano Juan Antonio Genovesi quería tener una imagen mariana y le pidió a una cristiana mística, solicitar la inspiración a la madre del cielo
“¿A qué vino Jesús? Vino a redimir al género humano, pero tiene que regresar al Padre y promete enviarnos la fuerza del Espíritu Santo, el consolador el que nos va a defender”