Para sumarse a esta oportunidad, los requisitos son sencillos: presentar una copia de la cédula de identidad, llenar la planilla de inscripción y realizar un aporte módico de 20.000 COP
Las sagradas reliquias arribaron en una carroza hasta las instalaciones de la capilla, donde fueron recibidas entre vítores y oraciones por parte de los feligreses
El pastor diocesano durante la homilía recordó a los jóvenes que, fortalecidos por el Espíritu Santo, son enviados a llevar la Buena Nueva y a dar testimonio de la acción de Dios en sus vidas
Un pueblo reunido en torno al altar para celebrar la fuerza del Espíritu Santo, recordando que los problemas no tienen la última palabra y que el amor de Dios siempre prevalece
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
Para sumarse a esta oportunidad, los requisitos son sencillos: presentar una copia de la cédula de identidad, llenar la planilla de inscripción y realizar un aporte módico de 20.000 COP
Las sagradas reliquias arribaron en una carroza hasta las instalaciones de la capilla, donde fueron recibidas entre vítores y oraciones por parte de los feligreses
El pastor diocesano durante la homilía recordó a los jóvenes que, fortalecidos por el Espíritu Santo, son enviados a llevar la Buena Nueva y a dar testimonio de la acción de Dios en sus vidas
Un pueblo reunido en torno al altar para celebrar la fuerza del Espíritu Santo, recordando que los problemas no tienen la última palabra y que el amor de Dios siempre prevalece