La jornada subrayó que la sabiduría verdadera debe responder a la pregunta fundamental sobre qué hacer con la propia vida, superando la visión superficial que a menudo presentan los medios de comunicación y las redes sociales
La carta también subraya la importancia de promover la formación continua de los ministros ordenados para que la homilía pueda expresar plenamente su eficacia pastoral y espiritual
A través de esta iniciativa, las Obras Misionales Pontificias continúan apostando por la formación de animadores que, desde la infancia y la adolescencia, contribuyan a construir comunidades cada vez más conscientes de su vocación misionera y de su responsabilidad en la evangelización universal
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
La jornada subrayó que la sabiduría verdadera debe responder a la pregunta fundamental sobre qué hacer con la propia vida, superando la visión superficial que a menudo presentan los medios de comunicación y las redes sociales
La carta también subraya la importancia de promover la formación continua de los ministros ordenados para que la homilía pueda expresar plenamente su eficacia pastoral y espiritual
A través de esta iniciativa, las Obras Misionales Pontificias continúan apostando por la formación de animadores que, desde la infancia y la adolescencia, contribuyan a construir comunidades cada vez más conscientes de su vocación misionera y de su responsabilidad en la evangelización universal