En el corazón del pueblo, Monseñor Rivas caminó los sectores de Un Solo Pueblo y Hugo Chávez, compartiendo con las CEB y llevando el sacramento de la Unción a quienes más lo necesitaban
La firma del acuerdo se llevó a cabo en el marco de las Comisiones Episcopales, un escenario que reafirma el compromiso de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) con la promoción de la dignidad humana.
“Grupalmente conversamos que en los cuadrangulares finales debemos finalizar las jugadas de gol; confiamos en el trabajo que venimos haciendo para conseguirlo”
En sus páginas, cargadas de una misteriosa conjunción de ternuras, Francisco va a subrayar que la presencia de Dios en el interior del creyente hace que la vida espiritual no sea mera teoría, sino contemplación y acción
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
En el corazón del pueblo, Monseñor Rivas caminó los sectores de Un Solo Pueblo y Hugo Chávez, compartiendo con las CEB y llevando el sacramento de la Unción a quienes más lo necesitaban
La firma del acuerdo se llevó a cabo en el marco de las Comisiones Episcopales, un escenario que reafirma el compromiso de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) con la promoción de la dignidad humana.
“Grupalmente conversamos que en los cuadrangulares finales debemos finalizar las jugadas de gol; confiamos en el trabajo que venimos haciendo para conseguirlo”
En sus páginas, cargadas de una misteriosa conjunción de ternuras, Francisco va a subrayar que la presencia de Dios en el interior del creyente hace que la vida espiritual no sea mera teoría, sino contemplación y acción