De acuerdo a la liturgia, la solemnidad de la Anunciación del Señor conmemora aquel episodio acaecido en Galilea, la antigua provincia romana de Judea, como uno donde la voluntad de Dios fue aceptada y cumplida por María
La Misa Crismal, es parte de las celebraciones de la Semana Santa. Por
motivos pastorales, en muchas diócesis se realiza unos días antes para facilitar la
participación del presbiterio, tomando en cuenta que son días de mucha actividad
litúrgica.
El diálogo se centró en la visión compartida de una formación teológica de vanguardia y el fortalecimiento de nuestra identidad académica
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
De acuerdo a la liturgia, la solemnidad de la Anunciación del Señor conmemora aquel episodio acaecido en Galilea, la antigua provincia romana de Judea, como uno donde la voluntad de Dios fue aceptada y cumplida por María
La Misa Crismal, es parte de las celebraciones de la Semana Santa. Por
motivos pastorales, en muchas diócesis se realiza unos días antes para facilitar la
participación del presbiterio, tomando en cuenta que son días de mucha actividad
litúrgica.