La misión se logra a través de un sistema que llaman “cadena de caridad”: cada uno de los super voluntarios está llamado a hablar de la obra a sus amigos, vecinos, a quienes puedan aportar lo necesario: alimentos, insumos, implementos, equipos
Cuando en nuestros templos de la Diócesis de San Cristóbal se proclaman estas lecturas, no estamos haciendo memoria de un texto antiguo o de una historia del pasado
Las multitudes de nuestro tiempo siguen estando heridas y dispersas. Ante este panorama, el reclamo de Cristo resuena con urgencia: "La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos"
“Todos los meses estamos entregando 200 mercados promedio a las diferentes familias de los sectores más populares de la comunidad"
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
La misión se logra a través de un sistema que llaman “cadena de caridad”: cada uno de los super voluntarios está llamado a hablar de la obra a sus amigos, vecinos, a quienes puedan aportar lo necesario: alimentos, insumos, implementos, equipos
Cuando en nuestros templos de la Diócesis de San Cristóbal se proclaman estas lecturas, no estamos haciendo memoria de un texto antiguo o de una historia del pasado
Las multitudes de nuestro tiempo siguen estando heridas y dispersas. Ante este panorama, el reclamo de Cristo resuena con urgencia: "La cosecha es abundante, pero los obreros son pocos"