"Esta casona no deja de sorprendernos; pese a cualquier circunstancia, seguimos con el esfuerzo de hacer tradición y poner en manos de Dios nuestras necesidades y angustias"
“Dios nos preguntará si hemos cultivado y cuidado el mundo que Él ha creado, y si hemos cuidado de nuestros hermanos y hermanas. ¿Cuál será nuestra respuesta?”
Entre quienes aplaudieron las palabras del Pontífice Agustino, sintiéndolas especialmente cercanas, se encontraban los aproximadamente setenta cardiólogos y profesionales sanitarios del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid
Estaba vestida de blanco, con velo del mismo color, una cinta azul en la cintura, las manos unidas en actitud de oración, descalza, con una rosa dorada en cada uno de sus pies
La noche de este viernes, 10 de septiembre, el Papa acudió a la Basílica de Santa María La Mayor para rezar ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani: un acto de confianza que siempre precede a la salida del Papa en sus viajes al extranjero. Por lo tanto, tal y como indica la Oficina de Prensa del Vaticano, el momento de oración fue también de preparación para la peregrinación que comienza mañana, 12 de septiembre, y termina el miércoles 15.
En la capilla Borghese, que custodia el icono de la Virgen con el Niño en brazos – la Salvación del pueblo romano que se ha encomendado a ella en cada momento de dificultad – el Papa Francisco depositó primero un ramo de flores en el altar y luego se recogió en oración.
"Esta casona no deja de sorprendernos; pese a cualquier circunstancia, seguimos con el esfuerzo de hacer tradición y poner en manos de Dios nuestras necesidades y angustias"
“Dios nos preguntará si hemos cultivado y cuidado el mundo que Él ha creado, y si hemos cuidado de nuestros hermanos y hermanas. ¿Cuál será nuestra respuesta?”
Entre quienes aplaudieron las palabras del Pontífice Agustino, sintiéndolas especialmente cercanas, se encontraban los aproximadamente setenta cardiólogos y profesionales sanitarios del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid
Estaba vestida de blanco, con velo del mismo color, una cinta azul en la cintura, las manos unidas en actitud de oración, descalza, con una rosa dorada en cada uno de sus pies