25.5 C
Venezuela
sábado, julio 11, 2026
HomeOpiniónEl Sacerdote ¡Hombre de sacrificio!

El Sacerdote ¡Hombre de sacrificio!

Date:

NOTAS RELACIONADAS

El Vaticano busca cerrar el vacío legal que deja indefensas a las religiosas abusadas

Con el objetivo de abrir un espacio de diálogo sobre cómo mejorar la prevención de los abusos contra las religiosas, la PCPM organizará el II Encuentro Anual sobre la Prevención de los Abusos, dedicado a la Vida Consagrada

La importancia del deporte para el Papa León XIV

"Vivir significa aprender a moverse en armonía con los demás y con el entorno que nos rodea. Y además, para nosotros, los cristianos, el agua es símbolo del Bautismo y de la nueva vida en Cristo"

San Juan Gualberto: “Por amor a Cristo, te perdono”

“Durante una época de hambre, socorrió milagrosamente a las multitudes que acudían a Rozzuolo. Dios le concedió el don de la profecía y de obrar milagros, ya que curó a varios enfermos”. Su fama de sabiduría se extendió por toda Italia, a tal punto que recibió una visita del Papa León IX

Cáritas diocesana: Centro de acopio activo de la Diócesis de San Cristóbal

“Quiero agradecer enormemente el apoyo, el esfuerzo de los sancristobalenses, de los tachirenses. El poder sumar su granito de arena para llevar todas estas ayudas"

Esperanza entre los escombros

El Evangelio ofrece la imagen exacta de lo que toca hacer: el samaritano cura al herido, lo carga sobre su cabalgadura y lo lleva a una posada para que se restablezca (cf. Lc 10, 30-35). “Esa posada es la Iglesia”
spot_imgspot_img

«Es capaz de comprender a ignorantes y extraviados,
Ya que él también está lleno de flaquezas
y a causa de ellas debe ofrecer sacrificios por los pecados propios
y por los del pueblo
”. Hb 5, 2-3

Si algo interesante tiene la vida, es que está cargada de un dinamismo que necesariamente le impide, en su esencia, ser comparada a la monotonía de la existencia de aquellos que han perdido la esperanza, o que no se han dejado encontrar por la razón de ser de la vida misma: Jesús.

Si pensamos un poco en el camino que hemos recorrido hasta este momento de nuestra historia, será fácil reconocer que las metas consolidadas han necesitado de nuestro esfuerzo y de nuestro sacrificio: la formación básica escolar, el bachillerato, la universidad, las especializaciones… el admirable trabajo del campo… el emprendimiento empresarial… y hasta lo más íntimo de la vida familiar, como la crianza de los hijos; de esto nuestras madres y abuelas tienen mucho que enseñarnos…

Lee también: Wojtyla, la esperada película de san Juan Pablo II

Así, en medio de esta dinamicidad de la existencia y de la historia de cada una de nuestras familias y realidades, Dios llama y sigue llamando a nuestros sacerdotes. Me atrevo a afirmar que la mayor parte de nosotros conoce a algún sacerdote o al menos al hablar de ellos tendremos alguno como referencia.

Por tanto, los sacerdotes siempre serán parte de nuestra historia, de nuestro contexto… han crecido entre nosotros, inmersos en nuestras crisis y en nuestras calmas… se han caído y se ha levantado, han llorado y han disfrutado de las alegrías de la vida. El sacerdote es un hombre tomado de entre los hombres, para dedicarse a las cosas de Dios (Cfr. Hb 5,1), y como hombre, como ser humano, ha compartido los esfuerzos y sacrificios que amerita la búsqueda de lo que es verdaderamente bueno, bello, noble y justo. Su mismo proceso de aceptación de la llamada de Dios y progresiva respuesta está inmerso en un contexto de sacrificios voluntarios por amor al reino de los cielos (Mt 19,29).

Le puede interesar: Esta es la oración sencilla y milagrosa que recomienda el Papa Francisco

sacerdotePor esta razón, es importante no darle únicamente una connotación negativa o desagradable a la palabra sacrificio, la cual es definida también en 7ma acepción, como “Acto de abnegación inspirado por la vehemencia del amor” (RAE). Por tanto, un sacerdote es un hombre de sacrificio.

Precisamente sus logros en cada etapa de su vida, son resultado del amor sacrificado, del esfuerzo, del empeño personal. ¿O acaso hay quien pueda disfrutar en paz y en libertad de conciencia, de sus logros, sin siquiera haber tenido que trasnocharse o pasar por situaciones difíciles? De tal manera que a la vida de sacrificios que ha vivido un sacerdote como hombre, se le suma sin duda la gracia de Dios que le ha llamado a ofrecerse y ofrecer en favor de una meta ya no personal, sino en busca de la meta de todos los cristianos: la salvación eterna, el mayor sacrificio de amor que se pueda efectuarse en bien de la humanidad: El sacrificio de Cristo en la cruz, vivido nuevamente en cada Eucaristía.

Amemos a nuestros sacerdotes, hombres con una vocación especial, hombres entregados a servir en el amor, hombres de sacrificio y para el sacrificio.

Pbro. Carlos Jorge Carvajal.

.

NOTAS RELACIONADAS

El Vaticano busca cerrar el vacío legal que deja indefensas a las religiosas abusadas

Con el objetivo de abrir un espacio de diálogo sobre cómo mejorar la prevención de los abusos contra las religiosas, la PCPM organizará el II Encuentro Anual sobre la Prevención de los Abusos, dedicado a la Vida Consagrada

La importancia del deporte para el Papa León XIV

"Vivir significa aprender a moverse en armonía con los demás y con el entorno que nos rodea. Y además, para nosotros, los cristianos, el agua es símbolo del Bautismo y de la nueva vida en Cristo"

San Juan Gualberto: “Por amor a Cristo, te perdono”

“Durante una época de hambre, socorrió milagrosamente a las multitudes que acudían a Rozzuolo. Dios le concedió el don de la profecía y de obrar milagros, ya que curó a varios enfermos”. Su fama de sabiduría se extendió por toda Italia, a tal punto que recibió una visita del Papa León IX

Cáritas diocesana: Centro de acopio activo de la Diócesis de San Cristóbal

“Quiero agradecer enormemente el apoyo, el esfuerzo de los sancristobalenses, de los tachirenses. El poder sumar su granito de arena para llevar todas estas ayudas"

Esperanza entre los escombros

El Evangelio ofrece la imagen exacta de lo que toca hacer: el samaritano cura al herido, lo carga sobre su cabalgadura y lo lleva a una posada para que se restablezca (cf. Lc 10, 30-35). “Esa posada es la Iglesia”

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here