35.3 C
Venezuela
lunes, marzo 9, 2026
HomeIglesiaEl santo de la Cruz

El santo de la Cruz

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Diputado Rafael Belisario : «Nueva Ley de Protección Socioeconómica sustituye la sanción por el consenso»

"Hemos dado un paso histórico. Esta ley no viene a perseguir, viene a concertar. Dejamos atrás una visión punitiva para abrir paso a un sistema que privilegia el consenso y la productividad nacional"

Crónica de una semana de fe y encuentro

️Seguimos caminando como Iglesia diocesana, fortalecidos por la Eucaristía y el testimonio de nuestros santos

Celebraron I Vísperas del III domingo de Cuaresma 

️En el marco de esta celebración, Mons. Rivas Durán entregó una carta de agradecimiento a la Hermandad por la restauración de la imagen de San Sebastián que reposa en la Catedral

Realizaron retiro «tras las huellas de San José» en parroquia Nuestra Señora del Carmen 

La jornada inició a los pies de Jesús Sacramentado, seguida de dos profundos momentos de reflexión que culminaron en una enriquecedora plenaria de experiencias

Hacia un Nuevo Paradigma en la Catequesis de la Diócesis de San Cristóbal

Los asistentes compartieron renovación pastoral, como La historia y el futuro de la catequesis en la Iglesia. La iniciación a la Vida Cristiana, de un modelo escolar a uno vivencial y de acompañamiento
spot_imgspot_img

 “¡Oh dulcísimo amor de Dios, mal conocido! El que halló sus venas descansó”, escribía San Juan de la Cruz en un grupo de sentencias escritas entre 1578 y 1580 reunidas en lo que terminó llamando Dichos de luz y amor. Sentencias que, según las fuentes, son sus primeros escritos de poderosa fuerza sintética a partir de los cuales germinaría toda su obra posterior.

En tiempos en los cuales el ruido y la estridencia han invadido nuestra vida y todos nuestros espacios, el gozo infinito que nos reserva la lectura de San Juan de la Cruz nos ayuda a reencontrarnos y reconciliarnos con aquellas dulces ideas que nos tejiera en el alma desde su alma enamorada: “Míos son los cielos y mía es la tierra; mías son las gentes, los justos son míos, y míos los pecadores; los ángeles son míos, y la madre de Dios y todas las cosas son mías, y el mismo Dios es mío y para mí, porque Cristo es mío y todo para mí. Pues ¿Qué pides y buscas, alma mía? Tuyo es todo esto y todo es para ti. No te pongas en menos ni repares en migajas que se caen de la mesa de tu Padre. Sal fuera, y gloriate en tu gloria; escóndete en ella y goza, y alcanzarás las peticiones de tu corazón».

Lea también: Jóvenes con rosario en la mano

San Juan de la Cruz fue un místico católico del siglo XVI español y, junto con su coetánea Santa Teresa de Jesús, el más significativo de la escuela carmelitana. Figura de primer nivel en la historia de las letras españolas, período de florecimiento y auge de la literatura espiritual religiosa. La poesía y los tratados sobre el género reflejan la tensión de la vida espiritual de aquel tiempo, tan agitada y saturada de eventos, de ideas y de lances inquisitoriales, dentro de los que se vio envuelto nuestro santo.

Su obra cuenta con una larga tradición de estudios filológicos. Sus obras mayores  Noche Oscura, Cántico Espiritual, Llama de Amor Viva son poesías comentadas: los versos, que despliega la trama del amor místico entre Dios y el alma son interpretados en los tratados espirituales, destinados a explicar a los “principiantes” el modo de “subir hasta la cumbre del monte, que es el alto estado de la perfección, que aquí llamamos unión del alma con Dios”.

Comenzó a vivir con intensidad una vida purgativa dentro de la cual el alma comienza a despojarse de todas las cosas que la atan hasta alcanzar la vía iluminativa. Inició su peregrinaje tallando cristos de madera mientras pensaba ardientemente en trabajos que lo ayudaran a padecer por el Señor. Y mientras más profundizaba en sus experiencias más crecía su talento, y mientras más crecía su talento, más notoria se hacía la envidia que despertaba entre sus propios hermanos. Una envidia que no sólo se conformó con encerrarlo, sino con cebarse en la idea de desterrarlo a México. Envidia que transformaba en amor, un amor que derramó en su obra para enseñar a otros el camino del amor.

San Juan de la Cruz es una luz en la oscuridad, sereno de las noches oscuras, es decir, el encargado de vigilar las calles regulando la iluminación en horas nocturnas. Una luz que nos enseña los modos de tener, de ir y de no impedir al Todo esperando hallar quietud y descanso en el espíritu “porque, como nada codicia, nada le impele hacia arriba, y nada le oprime hacia abajo, que está en el centro de su humildad, que cuando algo codicia, en eso mismo se fatiga”. Paz y bien, a mayor gloria de Dios.

 Valmore Muñoz Arteaga

NOTAS RELACIONADAS

Diputado Rafael Belisario : «Nueva Ley de Protección Socioeconómica sustituye la sanción por el consenso»

"Hemos dado un paso histórico. Esta ley no viene a perseguir, viene a concertar. Dejamos atrás una visión punitiva para abrir paso a un sistema que privilegia el consenso y la productividad nacional"

Crónica de una semana de fe y encuentro

️Seguimos caminando como Iglesia diocesana, fortalecidos por la Eucaristía y el testimonio de nuestros santos

Celebraron I Vísperas del III domingo de Cuaresma 

️En el marco de esta celebración, Mons. Rivas Durán entregó una carta de agradecimiento a la Hermandad por la restauración de la imagen de San Sebastián que reposa en la Catedral

Realizaron retiro «tras las huellas de San José» en parroquia Nuestra Señora del Carmen 

La jornada inició a los pies de Jesús Sacramentado, seguida de dos profundos momentos de reflexión que culminaron en una enriquecedora plenaria de experiencias

Hacia un Nuevo Paradigma en la Catequesis de la Diócesis de San Cristóbal

Los asistentes compartieron renovación pastoral, como La historia y el futuro de la catequesis en la Iglesia. La iniciación a la Vida Cristiana, de un modelo escolar a uno vivencial y de acompañamiento

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here