26.5 C
Venezuela
jueves, mayo 28, 2026
HomeOpinión¿Es malo que me guste o me enamore de un sacerdote?

¿Es malo que me guste o me enamore de un sacerdote?

Date:

NOTAS RELACIONADAS

 «Haced esto en memoria mía»

¡Qué hermoso espejo para nuestras parroquias tachirenses! Aquellos primeros cristianos nos enseñan que la eucaristía no es un acto aislado. Está unida a la comunión, a la alegría y a la sencillez de corazón

Monseñor Francisco Escalante: El arte de la diplomacia vaticana al estilo de San José

Con una impecable trayectoria en el servicio diplomático de la Santa Sede, el prelado tachirense compartió su testimonio sobre los desafíos, la responsabilidad y la gracia de ser el rostro de la cercanía del Papa Francisco en tierras lejanas

José Gregorio Lavacude: “El sacerdocio es dejar de ser uno para darse a los demás”

Con la ordenación como diácono, José Gregorio Lavacude coloca un ladrillo más en lo que hace ya tiempo tomó como una decisión de vida que se inició en el Cobre, municipio José María Vargas, cuando desde niño formó parte de la Iglesia

Iglesia venezolana reafirma su voz profética en el II Encuentro Regional de Países Bolivarianos

La ponencia central, a cargo del padre Manuel Hurtado (teólogo y docente de la Universidad Católica Boliviana), expuso que la crisis de credibilidad institucional es atribuible a abusos y clericalismo

Papa León XIV: la renovación de la liturgia como expresión de una Iglesia viva

El Papa subrayó la plena continuidad de este principio con el Concilio Vaticano II. Citando el Proemio de la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC), destacó que a la asamblea conciliar le corresponde de un modo particular «proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia»
spot_imgspot_img

¿Es malo que me guste o enamore de un sacerdote? Esta pregunta puede ser una inquietud frecuente en mujeres dentro de nuestra Iglesia, que les genera miedo ante Dios y ante ‘el qué dirán’ familiares y hermanos de la comunidad.

Por otro lado, es complejo el tema y muy sensible a la conciencia: “Amo a Dios, entonces, ¿por qué me fijé en un hombre célibe entregado a Dios y al servicio de la Iglesia?”.

Dios escoge y llama a hombres llenos de fe para el ministerio, lo importante es el alegre servicio y la entrega total en cuerpo y alma, con una conciencia de que nuestra vida se centra en la gran familia de los hijos de Dios, nuestra entrega esponsal y nuestra paternidad es para todos, hombres y mujeres, sin exclusividades.

Siendo seminarista que hacía apostolados con grupos de jóvenes en alguna comunidad parroquial y que organizaba actividades y convivencias diversas en el Seminario llegué a escuchar este comentario: “qué desperdicio, muchos están muy guapos”.

Puedes leer:

SABÍAS QUE 4 religiosas con talentos extraordinarios

En general los seminaristas reíamos ante esos dichos, y convencidos seguíamos, confiados en la gracia de Dios.

Mas adelante, desde el Seminario, una maestra, ya mayor que me dio clases de oratoria (no aprendí mucho, pero le echó ganas), nos decía: “Las muchachas no se enamoran de ustedes, se enamoran de la sotana, es atrayente, no se lo crean, ustedes sigan”. Ya, como sacerdote, con algunos años de ministerio, me siguen haciendo, a veces, la pregunta del enamoramiento.

Los enamoramientos van y vienen
Mujer, fiel cristiana y en la búsqueda sincera de Dios, no te angustie el que te guste un sacerdote, “lo que se ve no se niega”, búscalo como lo que es y debemos ser: sacerdotes y personas para todos los fieles.

Preocúpate, eso sí, de que te enamores de él y busques algo más que un consuelo espiritual. Los enamoramientos van y vienen, es normal, pero debemos evitar aquello que pueda dañar a otro y a la Iglesia.

Para muchas mujeres es fácil enamorarse de la figura del sacerdote, porque “sabe mucho”, “es educado y caballeroso”, “habla bonito”, “trata bien y cariñosamente a los demás”, “escucha y no juzga, “consuela y acompaña”, “es inteligente, es sensible”, “me entiende”, hay muchas cosas de este tipo que atraen.

Te puede interesar:

Avanza proceso de Beatificación, en su fase diocesana, de la sierva de Dios Amanda Giselth Ruíz Suárez

Que no vaya más allá del enamoramiento

Es cierto que, en muchos casos, no podemos mandar en el corazón para que se enamoré o no de un consagrado, pero el sentimiento no demanda llevarlo a la acción y buscar activamente una relación con esta persona.

Tanto el sacerdote que falla a su compromiso del celibato, como una mujer que se “involucra” con un sacerdote están cometiendo grave pecado.

Los pecados de la carne son bastante delicados, por sí mismos y por las consecuencias negativas para los individuos afectados ante estas tristes realidades.

Para todo y para todos debe haber límites y respeto, hasta al corazón hay que ponerle límites, para poder amar en verdad.

NOTAS RELACIONADAS

 «Haced esto en memoria mía»

¡Qué hermoso espejo para nuestras parroquias tachirenses! Aquellos primeros cristianos nos enseñan que la eucaristía no es un acto aislado. Está unida a la comunión, a la alegría y a la sencillez de corazón

Monseñor Francisco Escalante: El arte de la diplomacia vaticana al estilo de San José

Con una impecable trayectoria en el servicio diplomático de la Santa Sede, el prelado tachirense compartió su testimonio sobre los desafíos, la responsabilidad y la gracia de ser el rostro de la cercanía del Papa Francisco en tierras lejanas

José Gregorio Lavacude: “El sacerdocio es dejar de ser uno para darse a los demás”

Con la ordenación como diácono, José Gregorio Lavacude coloca un ladrillo más en lo que hace ya tiempo tomó como una decisión de vida que se inició en el Cobre, municipio José María Vargas, cuando desde niño formó parte de la Iglesia

Iglesia venezolana reafirma su voz profética en el II Encuentro Regional de Países Bolivarianos

La ponencia central, a cargo del padre Manuel Hurtado (teólogo y docente de la Universidad Católica Boliviana), expuso que la crisis de credibilidad institucional es atribuible a abusos y clericalismo

Papa León XIV: la renovación de la liturgia como expresión de una Iglesia viva

El Papa subrayó la plena continuidad de este principio con el Concilio Vaticano II. Citando el Proemio de la Constitución Sacrosanctum Concilium (SC), destacó que a la asamblea conciliar le corresponde de un modo particular «proveer a la reforma y al fomento de la Liturgia»

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here