27.8 C
Venezuela
lunes, julio 6, 2026
HomeIglesiaEvangelio de hoy

Evangelio de hoy

Date:

NOTAS RELACIONADAS

89 años del fallecimiento del Siervo de Dios Mons. Tomás Antonio Sanmiguel

Convocó el primer Sínodo Diocesano de acuerdo a lo previsto en el código de Derecho Canónico. En este encuentro se establecieron los Estatutos Sinodales de la Iglesia local

Táchira: un pueblo que ama a Jesús eucaristía

A través de la tradicional Minerva en todas las parroquias, renovamos nuestro compromiso de fe y gratitud al Rey de Reyes

Invitan a fieles y seminaristas a caminar hacia la santidad a través de la humildad y oración

El padre director espiritual, dijo que para lograrlo, es importante cultivar el silencio del corazón, alejándonos del ruido del mundo para escuchar verdaderamente la voz de Dios y encontrarnos con Él en la eucaristía

Parroquia Nuestra Señora del Rosario se une en oración por Venezuela 

215 Años de la Firma del Acta de Independencia: Oramos por la libertad, la paz, la unión y el futuro de cada rincón de nuestra tierra y de los venezolanos dentro y fuera de nuestras fronteras

127 años de amor y consagración a Jesús Sacramentado en Táriba 

La Santa Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora de la Consolación fue presidida por Mons. Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la diócesis de San Cristóbal, en compañía del diácono Jesús Reyes, los servidores del altar, las distintas cofradías y una hermosa multitud de fieles
spot_imgspot_img

A continuación, lecturas, salmo y evangelio de este domingo 10 de noviembre. 

Primera Lectura

Lectura del primer libro de los Reyes (17, 10-16)

En aquel tiempo, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta. Al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí a una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: “Tráeme, por favor, un poco de agua para beber”. Cuando ella se alejaba, el profeta le gritó: “Por favor, tráeme también un poco de pan”. Ella le respondió: “Te juro por el Señor, tu Dios, que no me queda ni un pedazo de pan; tan sólo me queda un puñado de harina en la tinaja y un poco de aceite en la vasija. Ya ves que estaba recogiendo unos cuantos leños. Voy a preparar un pan para mí y para mi hijo. Nos lo comeremos y luego moriremos”. Elías le dijo: “No temas. Anda y prepáralo como has dicho; pero primero haz un panecillo para mí y tráemelo. Después lo harás para ti y para tu hijo, porque así dice el Señor Dios de Israel: ‘La tinaja de harina no se vaciará, la vasija de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra’ ”. Entonces ella se fue, hizo lo que el profeta le había dicho y comieron él, ella y el niño. Y tal como había dicho el Señor por medio de Elías, a partir de ese momento ni la tinaja de harina se vació, ni la vasija de aceite se agotó.

Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial Salmo 145

R. El Señor siempre es fiel a su palabra.

– El Señor siempre es fiel a su palabra, y es quien hace justicia al oprimido; él proporciona pan a los hambrientos y libera al cautivo.-Abre el Señor los ojos de los ciegos y alivia al agobiado. Ama el Señor al hombre justo y toma al forastero a su cuidado.

-A la viuda y al huérfano sustenta y trastorna los planes del inicuo. Reina el Señor eternamente, reina tu Dios, oh Sión, reina por siglos.

Segunda Lectura

Lectura de la carta a los hebreos (9, 24-28)

Hermanos: Cristo no entró en el santuario de la antigua alianza, construido por mano de hombres y que sólo era figura del verdadero, sino en el cielo mismo, para estar ahora en la presencia de Dios, intercediendo por nosotros. En la antigua alianza, el sumo sacerdote entraba cada año en el santuario para ofrecer una sangre que no era la suya; pero Cristo no tuvo que ofrecerse una y otra vez a sí mismo en sacrificio, porque en tal caso habría tenido que padecer muchas veces desde la creación del mundo. De hecho, él se manifestó una sola vez, en el momento culminante de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Así como está determinado que los hombres mueran una sola vez y que después de la muerte venga el juicio, así también Cristo se ofreció una sola vez para quitar los pecados de todos. Al final se manifestará por segunda vez, pero ya no para quitar el pecado, sino para salvación de aquellos que lo aguardan y en él tienen puesta su esperanza.

Palabra de Dios. Te alabamos Señor

Evangelio

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos (12, 38-44)

Gloria a ti Señor.

En aquel tiempo, enseñaba Jesús a la multitud y le decía: “¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplios ropajes y recibir reverencias en las calles; buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; se echan sobre los bienes de las viudas haciendo ostentación de largos rezos. Estos recibirán un castigo muy riguroso”. En una ocasión Jesús estaba sentado frente a las alcancías del templo, mirando cómo la gente echaba allí sus monedas. Muchos ricos daban en abundancia. En esto, se acercó una viuda pobre y echó dos moneditas de muy poco valor. Llamando entonces a sus discípulos, Jesús les dijo: “Yo les aseguro que esa pobre viuda ha echado en la alcancía más que todos. Porque los demás han echado de lo que les sobraba; pero ésta, en su pobreza, ha echado todo lo que tenía para vivir”.

Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

NOTAS RELACIONADAS

89 años del fallecimiento del Siervo de Dios Mons. Tomás Antonio Sanmiguel

Convocó el primer Sínodo Diocesano de acuerdo a lo previsto en el código de Derecho Canónico. En este encuentro se establecieron los Estatutos Sinodales de la Iglesia local

Táchira: un pueblo que ama a Jesús eucaristía

A través de la tradicional Minerva en todas las parroquias, renovamos nuestro compromiso de fe y gratitud al Rey de Reyes

Invitan a fieles y seminaristas a caminar hacia la santidad a través de la humildad y oración

El padre director espiritual, dijo que para lograrlo, es importante cultivar el silencio del corazón, alejándonos del ruido del mundo para escuchar verdaderamente la voz de Dios y encontrarnos con Él en la eucaristía

Parroquia Nuestra Señora del Rosario se une en oración por Venezuela 

215 Años de la Firma del Acta de Independencia: Oramos por la libertad, la paz, la unión y el futuro de cada rincón de nuestra tierra y de los venezolanos dentro y fuera de nuestras fronteras

127 años de amor y consagración a Jesús Sacramentado en Táriba 

La Santa Eucaristía en la Basílica Nuestra Señora de la Consolación fue presidida por Mons. Alberto Ayala Ramírez, obispo auxiliar de la diócesis de San Cristóbal, en compañía del diácono Jesús Reyes, los servidores del altar, las distintas cofradías y una hermosa multitud de fieles

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here