HomeOpiniónLa crónica menor: CUIDAR LA FRAGILIDAD

La crónica menor: CUIDAR LA FRAGILIDAD

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Inicia proceso de inscripciones en la Escuela para el Emprendimiento Monseñor Ramírez

Para sumarse a esta oportunidad, los requisitos son sencillos: presentar una copia de la cédula de identidad, llenar la planilla de inscripción y realizar un aporte módico de 20.000 COP

Riberas del Torbes vivió jornada de fe con  visita de santos venezolanos 

Las sagradas reliquias arribaron en una carroza hasta las instalaciones de la capilla, donde fueron recibidas entre vítores y oraciones por parte de los feligreses

Nuevo párroco para Orope en García de Hevia 

Monseñor recordó que el sacerdote es un pastor llamado a escuchar, acoger y entregarse con prudencia al servicio del pueblo de Dios

33 jóvenes renuevan presencia del Espíritu Santo en parroquia Santísimo Salvador 

El pastor diocesano durante la homilía recordó a los jóvenes que, fortalecidos por el Espíritu Santo, son enviados a llevar la Buena Nueva y a dar testimonio de la acción de Dios en sus vidas

30 jóvenes de el Palmar de La Cope recibieron el sacramento de la confirmación 

Un pueblo reunido en torno al altar para celebrar la fuerza del Espíritu Santo, recordando que los problemas no tienen la última palabra y que el amor de Dios siempre prevalece
spot_imgspot_img

Estamos llamados a cuidar a los más frágiles de nuestra sociedad. Hay realidades que no podemos admitir y no basta con rechazarlas. Los derechos humanos están siendo cada día más conculcados pues las torturas, los asesinatos, el uso indiscriminado de la fuerza para intimidar, secuestrar, encarcelar y…la muerte, no pueden ser el norte de nuestra sociedad. El vil asesinato del joven capitán de la Armada sacude las fibras de toda la ciudadanía. No puede ser que el silencio de los miembros de su propio cuerpo y de quienes tienen por oficio el acompañamiento espiritual de los mismos no aparezcan. A diario crece el número de madres y esposas que se acercan a nuestras parroquias y a los servicios de justicia y paz, a desahogarse y pedir ayuda para saber el paradero de sus seres queridos, que son llevados de forma arbitraria por agentes uniformados. Pareciera que surgen escuadrones de la muerte como en los tiempos más abyectos de los regímenes nazi y soviético.

Ante ello, surge también la “debilidad”, “la fragilidad” con la que no pocos ciudadanos usan las redes para soltar denuedos a troche y mocha según las inclinaciones preconcebidas para disparar contra quienes consideran sus enemigos. El anonimato, el uso del seudónimo y los laboratorios de basura mediática, son la mejor arma para manipular, distraer y generar conductas que lo único que propician es mayor odio y desprecio de la vida de los demás. El Papa Francisco nos señala que el vigente modelo del éxito y privatista lo que hace es hacer más frágiles a los lentos, débiles o menos dotados para que puedan abrirse camino en la vida (véase, “la alegría del Evangelio”, 209-210. “No nos hagamos los distraídos. Hay mucho de complicidad…muchos tienen las manos preñadas de sangre debido a la complicidad cómoda y muda” (211).

Venezuela parece una nave a la deriva, sin rumbo cierto y sin la sindéresis que requiere el momento. Es el mejor caldo de cultivo para la desesperanza, la desilusión y la parálisis. Como ciudadanos y como creyentes tenemos la obligación de poner en alto que nuestra primera misión es el rescate de la dignidad, de la vida, de la paz interior y exterior que nos permita vivir sin zozobras ni sobresaltos innecesarios.

Hay que cultiva mucho más el sentido comunitario que no nos convierta en creernos los mejores y no aceptar sino a los que piensan y actúan como uno mismo. Cuando se habla de unidad como exigencia para la superación de las crisis, no se está diciendo que hay que claudicar de los principios y los valores. Hablar, conversar, negociar es un camino arduo, difícil, que hay que agotar aunque estemos convencidos de que el otro es un malandro o un sin entrañas. La racionalidad tiene que ser superior al deseo de la confrontación a la fuerza que no produce sino mayores heridas y muertes.

La fragilidad, producto de la poca formación crítica, que todo se lo traga, que sigue cualquier consigna sin el discernimiento que nos ayude a separar la paja del trigo, nos convierte en veletas movidos por los intereses de los más vivos, y respondemos sin querer a sus requerimientos. “Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza de la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo de hacer el bien” (La alegría del Evangelio 57).

 

Cardenal Baltazar Porras Cardozo

 

 

 

NOTAS RELACIONADAS

Inicia proceso de inscripciones en la Escuela para el Emprendimiento Monseñor Ramírez

Para sumarse a esta oportunidad, los requisitos son sencillos: presentar una copia de la cédula de identidad, llenar la planilla de inscripción y realizar un aporte módico de 20.000 COP

Riberas del Torbes vivió jornada de fe con  visita de santos venezolanos 

Las sagradas reliquias arribaron en una carroza hasta las instalaciones de la capilla, donde fueron recibidas entre vítores y oraciones por parte de los feligreses

Nuevo párroco para Orope en García de Hevia 

Monseñor recordó que el sacerdote es un pastor llamado a escuchar, acoger y entregarse con prudencia al servicio del pueblo de Dios

33 jóvenes renuevan presencia del Espíritu Santo en parroquia Santísimo Salvador 

El pastor diocesano durante la homilía recordó a los jóvenes que, fortalecidos por el Espíritu Santo, son enviados a llevar la Buena Nueva y a dar testimonio de la acción de Dios en sus vidas

30 jóvenes de el Palmar de La Cope recibieron el sacramento de la confirmación 

Un pueblo reunido en torno al altar para celebrar la fuerza del Espíritu Santo, recordando que los problemas no tienen la última palabra y que el amor de Dios siempre prevalece

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here