El pasado sábado 16 de mayo, la Diócesis de Guanare se convirtió en el epicentro de la fe juvenil con la celebración de la Pascua Juvenil Diocesana 2026. Bajo el inspirador lema bíblico: “¿Por qué buscas entre los muertos al que está vivo?” (Lc 24, 5), más de 1.200 jóvenes provenientes de diversas comunidades del estado Portuguesa se congregaron para vivir una jornada de comunión, música y oración, reafirmando el compromiso de una Iglesia viva y en salida.
Una mañana de talento, música y alabanza al Resucitado
El encuentro inició a las 9:00 a.m. en las instalaciones de la Concha Acústica “Tomás Montilla”. La apertura estuvo marcada por un dinámico opening donde la juventud de la «tierra de la Bella Señora» derrochó talento artístico.
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Seguidamente, la agrupación musical Tercer Día encendió los ánimos de los presentes con temas de música católica, logrando que los asistentes corearan a una sola voz. Más tarde, el grupo Estación 24 continuó animando la jornada con temas carismáticos que mantuvieron en alto la energía de la feligresía durante la Pascua Juvenil Diocesana 2026.
Mensajes de fe: «Somos una edición especial de Dios»
El encuentro contó con profundos momentos de reflexión e iluminación espiritual:
El llamado a salir del sepulcro: El Padre Johan instó a los jóvenes a no clavar la mirada en «el sepulcro» —refiriéndose al pecado— sino a enfocarla en el Resucitado. “Somos una edición especial de Dios y debemos tener el corazón marcado por el amor de Jesús”, expresó, invitándolos a confiar en el Señor y a no dejarse controlar «por una pantalla».
Cercanía de los pastores: Monseñor Oswaldo Araque, Obispo de la Diócesis de Guanare, acompañó de cerca toda la jornada. Con su carisma característico, manifestó su alegría por ver a una juventud unida y los exhortó a ir en busca de aquellos jóvenes que aún permanecen alejados de la gracia de Dios.
Encuentro con la Madre y Jesús Eucaristía
Uno de los momentos más significativos de la Pascua Juvenil Diocesana 2026 fue la llegada de la sagrada reliquia (mariofanía) de Nuestra Señora de Coromoto, patrona de Venezuela, recordando a los presentes que «donde está el hijo, siempre está la madre». El punto cumbre de espiritualidad se vivió durante la adoración a Jesús Eucaristía, un espacio íntimo de oración y encuentro personal con el Amado.


