OpiniónTitulares

Mensaje del Episcopado Venezolano en vísperas de la Beatificación del Dr. José Gregorio Hernández

AL PUEBLO DE DIOS QUE ANUNCIA Y VIVE EL EVANGELIO EN VENEZUELA Y A LAS PERSONAS DE BUENA VOLUNTAD

 ¡SALUD Y PAZ EN EL SEÑOR RESUCITADO!

 

En vísperas ya del gran acontecimiento de la Beatificación del Venerable JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ CISNEROS, haciéndonos eco de la voz de todos los Obispos de Venezuela, saludamos y felicitamos a todos los hombres y mujeres de esta hermosa nación. “El Señor ha estado grande con nosotros y eso nos llena de gran alegría” (Salmo 125, 3). Seremos testigos de un acontecimiento que marcará la vida de todos los ciudadanos y creyentes del país, pues uno de nosotros, con olor a pueblo y con el perfume del amor de Dios, será elevado a la gloria de los altares.

 La Beatificación de JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ es un importante paso en la historia de la salvación que compartimos en Venezuela desde los inicios de la evangelización en 1498. Un paso dado gracias a la herencia recibida de tantos hermanos que propusieron y promovieron todo el proceso correspondiente según las normas de la Iglesia. Un paso que debemos seguir dando con la imitación de su ejemplo a fin de seguir respondiendo a la llamada a la santidad como nos pide el Dios de la Vida y del Amor. Pedimos a Dios la gracia de un nuevo milagro para la canonización de José Gregorio, y que sea el primer santo venezolano.

Les invitamos a dar gracias a la Trinidad Santa por el hermoso regalo de la vida ejemplar como testigo del Resucitado en la persona del nuevo Beato. Su fe, enriquecida con la oración, la Eucaristía, la devoción a María Madre de Dios y manifestada en su decidida caridad nos permiten contemplar la acción maravillosa de Dios en él. Dicha acción de gracias nos impulsa, ciertamente, a reconocerlo como un cristiano ejemplar, que supo conjugar su vida ciudadana y profesional con su vivencia cual hijo de Dios.

 En esa misma acción de gracias hemos de incluir a todos aquellos que, desde hace muchos años hasta ahora, dedicaron esfuerzos para acompañar el estudio y así mostrar tanto su fama de santidad como la heroicidad de las virtudes: desde los postuladores, vice-postuladores, la Congregación para la Causa de los Santos, los Obispos de Venezuela, hasta las personas más sencillas que alentaron de múltiples modos la devoción y el reconocimiento de su vida de santo discípulo del Señor. Son numerosos y difíciles de enumerar.

 Agradecimiento al Santo Padre, Francisco, por la aprobación para que se realice la beatificación. El pueblo venezolano mantiene una fiel devoción al sucesor del apóstol Pedro. Seguiremos orando por su ministerio. De igual forma queremos agradecer al Sr. Cardenal, Pietro Parolin, Secretario de Estado, por su disponibilidad al querer presidir la celebración de beatificación en nombre del Santo Padre, lamentamos que no pueda venir motivado a lo expuesto en el boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede del 28-04- 2021, sabemos de su cariño e interés por el pueblo venezolano. Nuestro agradecimiento al Sr. Nuncio Apostólico, Aldo Giordano, quien recibió por parte del Santo Padre la misión de presidir la ceremonia de beatificación.

 No podemos dejar de mencionar el auténtico promotor que pidió, acompañó e hizo posible este maravilloso regalo de la misericordia divina: Son todos Ustedes, hermanos y hermanas del pueblo de Venezuela. Su perseverancia y tenacidad, con su oración y las multiformes muestras de devoción llena de fe y cariño hacia el médico de los pobres, posibilitaron la labor de quienes debieron realizar los pasos correspondientes. Fue la voz de Ustedes la que, de verdad, se hizo sentir ante los Sumos Pontífices, particularmente, el Papa Francisco, para solicitar y apoyar la decisión de su Beatificación, luego de haber cumplido con los pasos necesarios y requeridos por la Ley Universal de la Iglesia. Nadie puede atribuirse el logro de la Beatificación; en primer lugar porque no pensamos en términos mundanos y no lo vemos como un objetivo cumplido. Es mucho más que eso, pues es un don de la gracia de Dios quien escuchó el clamor de su pueblo que diariamente le pedía la Beatificación y Canonización del Venerable JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ.

La declaración de BEATO llega en un momento particular en Venezuela y el mundo: la pandemia del COVID19, unida a la profunda crisis que atraviesa el país. Este acontecimiento es una luz de esperanza para todos nosotros. Quien en su época dedicó lo mejor de su inteligencia para prepararse a fin de servir a su pueblo, y dio junto con otros compañeros médicos una respuesta clara y llena de justicia y caridad ante el deteriorado servicio de salud de entonces y la epidemia de la “gripe española”. Su sensibilidad ante los más necesitados y su preocupación por desarrollar estudios avanzados en el campo de la medicina son una muestra de su esperanza y visión de futuro. No dejó nunca de sentirse miembro de su pueblo al cual ofreció toda su entrega.

 En estos tiempos difíciles, cuando podemos sentir la tentación del desaliento y de la desesperanza y no pocos buscan solo sus propios intereses, JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ surge como un faro para iluminar nuestro camino y compromiso (CF. Filp 2,15). Su entrega solidaria nos recuerda que debemos manifestarnos como hermanos y buscar que nadie pase necesidad (Hechos 2,45). La alegría que lo distinguió es una invitación a ver con ojos de fe la tarea que debemos seguir emprendiendo. El pueblo es el verdadero sujeto de su destino. Para ello, sabedor de la gracia que Dios le concede, puede y debe construir la verdad en la caridad (Efes 4,15) que nos da la auténtica liberación y así poder alcanzar una sociedad llena de justicia, paz, libertad y de amor.

Les exhortamos a aprovechar este acontecimiento como una expresión de la gracia y del amor de Dios hacia todos nosotros. Al igual que el nuevo Beato, con la ayuda del Espíritu Santo tengamos ojos de fe y esperanza para mirar hacia el horizonte y ser capaces de hacer realidad lo que nos identifica como discípulos de Jesús: el amor entre los hermanos con la misma intensidad con la que nos amó el Señor (Jn 13,35).

 Este próximo 30 de abril, sin temor a equivocarnos, podemos declararlo como DÍA DE JÚBILO en Venezuela y en tantos otros países donde se venera a JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ CISNEROS. Al seguir la ceremonia de su Beatificación y acompañarla con nuestras oraciones, convirtamos cada uno de nuestros hogares, instituciones, comunidades y toda la nación en un inmenso coro para proclamar las maravillas del Señor que sigue realizando su misericordia en medio de nosotros de generación en generación (Cf. Lc 1,50).

María de Venezuela, Nuestra Señora de Coromoto continúe protegiéndonos con su amor de Madre y que la Trinidad Santa nos bendiga siempre. Amén

Caracas 28 de abril del año 2021

+José Luis Azuaje Ayala, Arzobispo de Maracaibo Presidente de la CEV

+Mario Moronta Rodríguez, Obispo de San Cristóbal 1° Vicepresidente de la CEV

+Raúl Biord Castillo Obispo de La Guaira, 2° Vicepresidente de la CEV

 +José Trinidad Fernández Angulo Obispo Auxiliar de Caracas, Secretario General de la CEV

Comment here