«Buenos días a todos, espero que estén bien y que estén listos para otro viaje. ¡Ya con las baterías cargadas!». El Papa León XIV ha concluido su largo viaje apostólico por África y, en el vuelo desde Malabo última etapa en Guinea Ecuatorial—hacia Roma, responde a las preguntas de cinco de los aproximadamente 70 periodistas que le han acompañado en este viaje internacional.
La guerra, las negociaciones entre EE. UU. e Irán, la cuestión migratoria, la pena de muerte y la bendición de las parejas homosexuales, entre los temas abordados por el Pontífice durante la entrevista, precedida por una reflexión del Papa León sobre la experiencia que acaba de vivir en África.
«Cuando hago un viaje, hablo en mi propio nombre; sin embargo, hoy, como Papa, Obispo de Roma, se trata sobre todo de un viaje apostólico y pastoral para encontrar, acompañar y conocer al pueblo de Dios. Muchas veces el interés es más bien político: “¿Qué dice el Papa sobre este o aquel tema? ¿Por qué no juzga al gobierno de un país u otro?”.
Y hay muchas cosas que decir, sin duda. He hablado de justicia y hay temas ahí. Pero esa no es la primera palabra: el viaje debe interpretarse sobre todo como la expresión de querer anunciar el Evangelio, de proclamar el mensaje de Jesucristo, lo cual es entonces una forma de acercarse al pueblo en su alegría, en la profundidad de su fe, pero también en su sufrimiento. Allí, claro, muchas veces es necesario hacer comentarios o buscar cómo animar al propio pueblo a asumir responsabilidades en su vida.
Es importante hablar también con los jefes de Estado, para fomentar un cambio de mentalidad o una mayor apertura a pensar en el bien del pueblo, una posibilidad de abordar cuestiones como la distribución de los bienes de un país.
En las conversaciones que hemos mantenido hemos hecho un poco de todo, pero sobre todo ver, encontrarme con el pueblo con este entusiasmo. Estoy muy contento con todo el viaje, pero vivir, acompañar, caminar con el pueblo de Guinea Ecuatorial ha sido verdaderamente una bendición con el agua… Estaban contentos con las lluvias del otro día, pero sobre todo esta señal de compartir con una Iglesia universal lo que celebramos en nuestra fe.
Ignazio Ingrao (Tg1): Santidad, gracias por este viaje lleno de encuentros, historias y rostros. En el encuentro por la paz celebrado en Bamenda, Camerún, usted describió un mundo al revés, en el que un puñado de tiranos amenaza con destruir el planeta.
La paz, dijo, no hay que inventarla, sino acogerla. Las negociaciones sobre el conflicto en Irán están sumidas en el caos, con graves repercusiones en la economía mundial. ¿Aboga usted por un cambio de régimen en Irán, dado que también la sociedad civil y los estudiantes han salido a la calle en los últimos meses y existe preocupación en el mundo por la carrera nuclear? ¿Qué llamamiento dirige a Estados Unidos, Irán e Israel para salir del punto muerto y detener la escalada? ¿Deberían involucrarse más la OTAN y Europa?
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