En cada sagrario de nuestro Táchira, desde la Catedral hasta la capilla más remota de la frontera, se guarda este misterio. Es la presencia real que nos espera en el silencio para darnos consuelo
En sus relatos resalta que en la escuela solían llamarla “La palomita”, un apodo que se ella relacionaba con su inocencia y seriedad, su personalidad llana y sincera y su piedad temprana, características que mantuvo durante toda su vida
Monseñor José Magdaleno Álvarez Briceño nació en Carache, estado Trujillo el 2 de julio de 1971, una población que se distingue como tierra mágica que nace desde el corazón de sus habitantes hospitalarios y serviciales,
Entre los materiales utilizados en las decoraciones destacan la caña, las flores de diversos tipos y colores que representan la belleza y el renacer, mientras que las frutas y hojas de palma son ofrendas de agradecimiento y deseos de abundancia
En cada sagrario de nuestro Táchira, desde la Catedral hasta la capilla más remota de la frontera, se guarda este misterio. Es la presencia real que nos espera en el silencio para darnos consuelo
En sus relatos resalta que en la escuela solían llamarla “La palomita”, un apodo que se ella relacionaba con su inocencia y seriedad, su personalidad llana y sincera y su piedad temprana, características que mantuvo durante toda su vida
Monseñor José Magdaleno Álvarez Briceño nació en Carache, estado Trujillo el 2 de julio de 1971, una población que se distingue como tierra mágica que nace desde el corazón de sus habitantes hospitalarios y serviciales,
Entre los materiales utilizados en las decoraciones destacan la caña, las flores de diversos tipos y colores que representan la belleza y el renacer, mientras que las frutas y hojas de palma son ofrendas de agradecimiento y deseos de abundancia