HomeIglesiaSan Justino: “Al Padre de todas las cosas no se le puede...

San Justino: “Al Padre de todas las cosas no se le puede imponer nombre alguno, pues es inengendrado”

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Presbítero José Borelli Arellano: mi mayor alegría es atender a la gente

El padre Borelli recuerda que un 24 de diciembre, monseñor Mario Moronta lo llamó para decirle que lo necesitaba en Táriba. “Yo no lo creía”, dice. Y los siguientes 16 años fue el párroco de la morada de Nuestra Señora de la Consolación

La Eucaristía, «Pignus futurae gloriae»

La eucaristía nos consoló con la promesa de la Plegaria Eucarística III: en el reino eterno, Dios mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos y, al contemplarlo tal como es, seremos para siempre semejantes a Él

Monseñor Lisandro Rivas anuncia nuevos nombramientos de servicios pastorales

Oremos juntos por cada uno de ellos para que el Espíritu Santo les conceda sabiduría, prudencia y un corazón dispuesto en esta nueva etapa pastoral

Primeros pasos para la misión: Construyendo la parroquia digital

Recuerda usar siempre la misma imagen y nombre en todas las redes para ser fácilmente identificables, y mantén siempre las cuentas abiertas; la Iglesia es de puertas abiertas, y sus redes también deben serlo

El perdón como arquitectura de la paz

El perdón cristiano no es amnesia ni complacencia con la injusticia; es la decisión valiente de no permitir que el mal determine el futuro
spot_imgspot_img

San Justino nació alrededor del año 100, en la antigua Siquem, en Samaria (ciudad que en su tiempo se llamaba Naplus). Hijo de padres paganos insistieron en dar una educación óptima para confrontar el mundo, de allí que su aprendizaje se concentró en filosofía, literatura e historia, además de los parámetros de la religión tradicional.

Su avidez se percibió desde joven con la búsqueda incansable por obtener el significado de la vida la cual canalizó a través de las escuelas de Alejandría y Éfeso.

Lea también: Realizaron la cuarta Jornada de la Semana de la Doctrina Social de la Iglesia

“En alguna oportunidad que Justino salió a caminar por la orilla del mar cerca a Éfeso, se topó con un anciano que le manifestó su creencia. Este encuentro sería definitivo para marcar el futuro de este joven filósofo. El anciano, durante el paseo que mantuvo con Justino, le habló de la existencia de otra manera de pensar y vivir. Algo que se combinó muy bien con la impresión que le habían dejado los primeros mártires del cristianismo, al no abandonar su fe bajo los tormentos y torturas a los que eran expuestos”.

El santo reconoció en Jesús el cumplimiento de todas sus promesas al pueblo judío y fue tanto el fervor generado que su pensamiento se avocó a respetar, venerar y amar a todos aquellos que siguieron a Jesús, descubriendo así que su palabra era única y verdadera tomándola como una filosofía de vida dispuesta para encontrar el significado que tanto buscó.

«Me enamoré de los profetas y de estos hombres que habían amado a Cristo; reflexioné sobre todas sus palabras y descubrí que sólo esta filosofía era verdadera y provechosa». Cuando este hombre fue arrestado por su fe en Roma, el prefecto le pidió que renunciara a su fe haciendo un sacrificio a los dioses. El arrestado respondió: «Nadie que tenga razón se convierte de la creencia verdadera a la falsa».

Oración

Dios nuestro,

que enseñaste a san Justino

a descubrir en la locura de la cruz

la incomparable sabiduría de Jesucristo,

concédenos, por la intercesión de éste mártir,

la gracia de alejar los errores que nos cercan

y de mantenernos siempre firmes en la fe.

Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,

que vive y reina contigo

en la unidad del Espíritu Santo

y es Dios, por los siglos de los siglos.

Carlos A. Ramírez B.

NOTAS RELACIONADAS

Presbítero José Borelli Arellano: mi mayor alegría es atender a la gente

El padre Borelli recuerda que un 24 de diciembre, monseñor Mario Moronta lo llamó para decirle que lo necesitaba en Táriba. “Yo no lo creía”, dice. Y los siguientes 16 años fue el párroco de la morada de Nuestra Señora de la Consolación

La Eucaristía, «Pignus futurae gloriae»

La eucaristía nos consoló con la promesa de la Plegaria Eucarística III: en el reino eterno, Dios mismo enjugará toda lágrima de nuestros ojos y, al contemplarlo tal como es, seremos para siempre semejantes a Él

Monseñor Lisandro Rivas anuncia nuevos nombramientos de servicios pastorales

Oremos juntos por cada uno de ellos para que el Espíritu Santo les conceda sabiduría, prudencia y un corazón dispuesto en esta nueva etapa pastoral

Primeros pasos para la misión: Construyendo la parroquia digital

Recuerda usar siempre la misma imagen y nombre en todas las redes para ser fácilmente identificables, y mantén siempre las cuentas abiertas; la Iglesia es de puertas abiertas, y sus redes también deben serlo

El perdón como arquitectura de la paz

El perdón cristiano no es amnesia ni complacencia con la injusticia; es la decisión valiente de no permitir que el mal determine el futuro

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here