HomeEspiritualidadSan Maximiliano Kolbe: “Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor,...

San Maximiliano Kolbe: “Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor, todas”

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Madre Félix, contemplación, atención y verdad

La Madre María Félix Torres encarna concretamente esta verdad, o por lo menos, así lo he intuido tratando de leer con atención lo que sobre ella se ha escrito

Invitan a celebración de 22 años de la casa hogar Carpintero de la Montaña

El sacerdote inició el proyecto el día de su ordenación sacerdotal, desde entonces se ha visto obligado a apelar a la bondad de la feligresía e instituciones que colaboran a través de donaciones y alimentos para quienes allí habitan

La certeza que vence a la incertidumbre

En esta confesión de fe radica el verdadero fundamento de nuestra esperanza. Jesús no es un personaje del pasado ni un mero maestro de moral entre otros; es el Dios con nosotros que da sentido a las alegrías y a los dolores de la existencia humana

Provincia Eclesiástica de Mérida avanza en comunión y espíritu sinodal 

El encuentro propició un espacio fraterno para reflexionar sobre el caminar provincial y fortalecer el trabajo pastoral conjunto en clave de comunión y participación.

Jornada pastoral de Mons. Juan Ayala en Capacho y Táriba 

️Monseñor agradeció cordialmente a la comunidad por su cercanía, fraternidad y la alegría demostrada durante este día tan especial
spot_imgspot_img

Cada 14 de agosto la Iglesia Católica celebra a San Maximiliano María Kolbe (1894-1941), sacerdote y fraile franciscano conventual que murió voluntariamente en el campo de concentración de Auschwitz (Polonia) durante la II Guerra Mundial. El Padre Kolbe pidió ser intercambiado por un prisionero a punto de ser llevado a la muerte.

Fue un gran promotor de la devoción al Inmaculado Corazón de María y uno de los fundadores de la “Ciudad de la Inmaculada», un complejo religioso construido cerca de Varsovia que contaba con un seminario, un monasterio, una editorial y una estación de radio. 

Se le venera como el patrono de los comunicadores, radioaficionados, presos políticos y adictos a las drogas.

Lea trambién: La madre de Los Andes vista a través del relicario de protección

Sobre su devoción a la Santísima Virgen, se dice que cuando niño vio a María, quien le mostró dos coronas, una blanca que significaba que perseveraría en la pureza y otra roja que señalaba que sería mártir. Maximilano (cuyo nombre de pila era Raimundo) aceptó las dos.

Como estudiante de filosofía y teología en Roma (Pontificia Universidad Gregoriana), fundó la “Milicia de la Inmaculada” con la finalidad de promover el amor y el servicio a la Virgen y la conversión de las almas a Cristo. En 1918 fue ordenado sacerdote.

De regreso a Polonia, creó la revista mensual “Caballero de la Inmaculada” y en 1929 funda la «Ciudad de la Inmaculada» en Niepokalanów, a 40 kilómetros de Varsovia. Luego se ofreció como misionero en Asia. Establecido en Japón, funda una nueva «Ciudad de la Inmaculada» (Mugenzai No Sono) y publica la revista “Caballero de la Inmaculada” en japonés.

Hacia el martirio

Maximiliano María (nombre que adoptó desde su noviciado) volvió a Polonia antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. En la revista que había fundado criticó las ideas del partido nazi, contrarias a la fe, por lo que quedó expuesto a la persecución.

Realizaba su servicio sacerdotal heroicamente: alentaba a la gente a mantener la fe y a acercarse al Señor. En solidaridad con el pueblo judío, se negó a ser registrado en la lista de los “alemanes”, su opción fundamental era el respeto por la humanidad toda, sin exclusiones.

Fue apresado y enviado al campo de concentración en Auschwitz. Entre las represalias que se aplicaban en aquel lugar, tomaron a 10 prisioneros para que murieran de hambre hambre en los calabozos. Un prisionero polaco había de sufrir la condena y suplicó porque era padre de familia. Ante esto, el Padre Maximiliano tomó su lugar.

El Papa San Pablo VI lo declaró Beato en 1971. Fue canonizado por San Juan Pablo II -su compatriota- en 1982. En la ceremonia el Papa polaco lo honró con estas palabras: “Maximiliano Kolbe hizo como Jesús, no sufrió la muerte, sino que donó la vida”.

Fuente: Aciprensa

NOTAS RELACIONADAS

Madre Félix, contemplación, atención y verdad

La Madre María Félix Torres encarna concretamente esta verdad, o por lo menos, así lo he intuido tratando de leer con atención lo que sobre ella se ha escrito

Invitan a celebración de 22 años de la casa hogar Carpintero de la Montaña

El sacerdote inició el proyecto el día de su ordenación sacerdotal, desde entonces se ha visto obligado a apelar a la bondad de la feligresía e instituciones que colaboran a través de donaciones y alimentos para quienes allí habitan

La certeza que vence a la incertidumbre

En esta confesión de fe radica el verdadero fundamento de nuestra esperanza. Jesús no es un personaje del pasado ni un mero maestro de moral entre otros; es el Dios con nosotros que da sentido a las alegrías y a los dolores de la existencia humana

Provincia Eclesiástica de Mérida avanza en comunión y espíritu sinodal 

El encuentro propició un espacio fraterno para reflexionar sobre el caminar provincial y fortalecer el trabajo pastoral conjunto en clave de comunión y participación.

Jornada pastoral de Mons. Juan Ayala en Capacho y Táriba 

️Monseñor agradeció cordialmente a la comunidad por su cercanía, fraternidad y la alegría demostrada durante este día tan especial

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here