25.6 C
Venezuela
miércoles, mayo 27, 2026
HomeEspiritualidadSan Maximiliano Kolbe: “Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor,...

San Maximiliano Kolbe: “Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor, todas”

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Pentecostés y día del Seminario: Fuego, vocación y esperanza en Venezuela

En un país que atraviesa momentos de incertidumbre y grandes desafíos, la formación de nuevos sacerdotes es un signo de esperanza ineludible

Pentecostés: con el Espíritu Santo somos la humanidad actual de Jesucristo

“Necesitamos al Espíritu Santo porque es el que obra. El cuerpo y la sangre de Nuestro Señor llegan a estar en un pedazo de pan y un poco de vino por la acción del Espíritu que obedece, como Cristo, a la voluntad del Padre”

Presidente OSVEN: “Los seminarios serán comunidades de puertas abiertas, focos de esperanza y centros de discernimiento”

La situación del país nos ha enseñado mucho. Jamás podríamos pensar en los seminarios como casas cerradas o divorciadas de la realidad

JONAJUMI 2026: “Jóvenes con Cristo en comunión, participación y misión”

Esta jornada busca reunir a jóvenes en las distintas circunscripciones eclesiásticas del país en un espacio de encuentro, formación y animación misionera

Cofradía de Santa Rita de parroquia Nuestra Señora del Rosario celebra su fiesta litúrgica

Un momento significativo de la celebración fue la bendición e ingreso oficial de los nuevos miembros de la Cofradía de Santa Rita, quienes asumieron el compromiso de vivir bajo el carisma de la paz y la reconciliación
spot_imgspot_img

Cada 14 de agosto la Iglesia Católica celebra a San Maximiliano María Kolbe (1894-1941), sacerdote y fraile franciscano conventual que murió voluntariamente en el campo de concentración de Auschwitz (Polonia) durante la II Guerra Mundial. El Padre Kolbe pidió ser intercambiado por un prisionero a punto de ser llevado a la muerte.

Fue un gran promotor de la devoción al Inmaculado Corazón de María y uno de los fundadores de la “Ciudad de la Inmaculada», un complejo religioso construido cerca de Varsovia que contaba con un seminario, un monasterio, una editorial y una estación de radio. 

Se le venera como el patrono de los comunicadores, radioaficionados, presos políticos y adictos a las drogas.

Lea trambién: La madre de Los Andes vista a través del relicario de protección

Sobre su devoción a la Santísima Virgen, se dice que cuando niño vio a María, quien le mostró dos coronas, una blanca que significaba que perseveraría en la pureza y otra roja que señalaba que sería mártir. Maximilano (cuyo nombre de pila era Raimundo) aceptó las dos.

Como estudiante de filosofía y teología en Roma (Pontificia Universidad Gregoriana), fundó la “Milicia de la Inmaculada” con la finalidad de promover el amor y el servicio a la Virgen y la conversión de las almas a Cristo. En 1918 fue ordenado sacerdote.

De regreso a Polonia, creó la revista mensual “Caballero de la Inmaculada” y en 1929 funda la «Ciudad de la Inmaculada» en Niepokalanów, a 40 kilómetros de Varsovia. Luego se ofreció como misionero en Asia. Establecido en Japón, funda una nueva «Ciudad de la Inmaculada» (Mugenzai No Sono) y publica la revista “Caballero de la Inmaculada” en japonés.

Hacia el martirio

Maximiliano María (nombre que adoptó desde su noviciado) volvió a Polonia antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. En la revista que había fundado criticó las ideas del partido nazi, contrarias a la fe, por lo que quedó expuesto a la persecución.

Realizaba su servicio sacerdotal heroicamente: alentaba a la gente a mantener la fe y a acercarse al Señor. En solidaridad con el pueblo judío, se negó a ser registrado en la lista de los “alemanes”, su opción fundamental era el respeto por la humanidad toda, sin exclusiones.

Fue apresado y enviado al campo de concentración en Auschwitz. Entre las represalias que se aplicaban en aquel lugar, tomaron a 10 prisioneros para que murieran de hambre hambre en los calabozos. Un prisionero polaco había de sufrir la condena y suplicó porque era padre de familia. Ante esto, el Padre Maximiliano tomó su lugar.

El Papa San Pablo VI lo declaró Beato en 1971. Fue canonizado por San Juan Pablo II -su compatriota- en 1982. En la ceremonia el Papa polaco lo honró con estas palabras: “Maximiliano Kolbe hizo como Jesús, no sufrió la muerte, sino que donó la vida”.

Fuente: Aciprensa

NOTAS RELACIONADAS

Pentecostés y día del Seminario: Fuego, vocación y esperanza en Venezuela

En un país que atraviesa momentos de incertidumbre y grandes desafíos, la formación de nuevos sacerdotes es un signo de esperanza ineludible

Pentecostés: con el Espíritu Santo somos la humanidad actual de Jesucristo

“Necesitamos al Espíritu Santo porque es el que obra. El cuerpo y la sangre de Nuestro Señor llegan a estar en un pedazo de pan y un poco de vino por la acción del Espíritu que obedece, como Cristo, a la voluntad del Padre”

Presidente OSVEN: “Los seminarios serán comunidades de puertas abiertas, focos de esperanza y centros de discernimiento”

La situación del país nos ha enseñado mucho. Jamás podríamos pensar en los seminarios como casas cerradas o divorciadas de la realidad

JONAJUMI 2026: “Jóvenes con Cristo en comunión, participación y misión”

Esta jornada busca reunir a jóvenes en las distintas circunscripciones eclesiásticas del país en un espacio de encuentro, formación y animación misionera

Cofradía de Santa Rita de parroquia Nuestra Señora del Rosario celebra su fiesta litúrgica

Un momento significativo de la celebración fue la bendición e ingreso oficial de los nuevos miembros de la Cofradía de Santa Rita, quienes asumieron el compromiso de vivir bajo el carisma de la paz y la reconciliación

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here