32.3 C
Venezuela
martes, mayo 12, 2026
HomeEspiritualidadSan Maximiliano Kolbe: “Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor,...

San Maximiliano Kolbe: “Sin amor, no puede haber virtud alguna: con amor, todas”

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Juntos en el Templo por el liderato

Ante los violetas, Táchira suma 26 encuentros disputados con 14 triunfos, cinco empates y siete derrotas, totalizando 40 goles marcados y 24 recibidos

CONVER elige nueva directiva de Nuevas Generaciones para el trienio 2026-2029: Artesanos de paz y del cuidado en la Iglesia venezolana

¡Gracias a cada joven por su «sí» audaz y por ser signo vivo de renovación profética en nuestra Iglesia!

Comisión Episcopal de Familia e Infancia celebró el Día de la Madre: “Son el antídoto contra la soledad y el descarte en nuestro mundo”

«Las madres son el antídoto más fuerte contra la difusión del individualismo egoísta… Son ellas quienes testimonian la belleza de la vida»

La eucaristía en la economía de la salvación

La eucaristía es fiesta, es el vino nuevo que alegra el corazón del hombre y nos permite vislumbrar las bodas eternas con el padre. No es un rito seco, es el cumplimiento de la alegría que tanto anhela nuestro pueblo tachirense

Papa: Cristianos y musulmanes podemos transformar la indiferencia en solidaridad

“En efecto, no se trata de sentimientos marginales, sino de actitudes esenciales de nuestras tradiciones religiosas y aspectos importantes de lo que significa vivir una vida verdaderamente humana”
spot_imgspot_img

Cada 14 de agosto la Iglesia Católica celebra a San Maximiliano María Kolbe (1894-1941), sacerdote y fraile franciscano conventual que murió voluntariamente en el campo de concentración de Auschwitz (Polonia) durante la II Guerra Mundial. El Padre Kolbe pidió ser intercambiado por un prisionero a punto de ser llevado a la muerte.

Fue un gran promotor de la devoción al Inmaculado Corazón de María y uno de los fundadores de la “Ciudad de la Inmaculada», un complejo religioso construido cerca de Varsovia que contaba con un seminario, un monasterio, una editorial y una estación de radio. 

Se le venera como el patrono de los comunicadores, radioaficionados, presos políticos y adictos a las drogas.

Lea trambién: La madre de Los Andes vista a través del relicario de protección

Sobre su devoción a la Santísima Virgen, se dice que cuando niño vio a María, quien le mostró dos coronas, una blanca que significaba que perseveraría en la pureza y otra roja que señalaba que sería mártir. Maximilano (cuyo nombre de pila era Raimundo) aceptó las dos.

Como estudiante de filosofía y teología en Roma (Pontificia Universidad Gregoriana), fundó la “Milicia de la Inmaculada” con la finalidad de promover el amor y el servicio a la Virgen y la conversión de las almas a Cristo. En 1918 fue ordenado sacerdote.

De regreso a Polonia, creó la revista mensual “Caballero de la Inmaculada” y en 1929 funda la «Ciudad de la Inmaculada» en Niepokalanów, a 40 kilómetros de Varsovia. Luego se ofreció como misionero en Asia. Establecido en Japón, funda una nueva «Ciudad de la Inmaculada» (Mugenzai No Sono) y publica la revista “Caballero de la Inmaculada” en japonés.

Hacia el martirio

Maximiliano María (nombre que adoptó desde su noviciado) volvió a Polonia antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. En la revista que había fundado criticó las ideas del partido nazi, contrarias a la fe, por lo que quedó expuesto a la persecución.

Realizaba su servicio sacerdotal heroicamente: alentaba a la gente a mantener la fe y a acercarse al Señor. En solidaridad con el pueblo judío, se negó a ser registrado en la lista de los “alemanes”, su opción fundamental era el respeto por la humanidad toda, sin exclusiones.

Fue apresado y enviado al campo de concentración en Auschwitz. Entre las represalias que se aplicaban en aquel lugar, tomaron a 10 prisioneros para que murieran de hambre hambre en los calabozos. Un prisionero polaco había de sufrir la condena y suplicó porque era padre de familia. Ante esto, el Padre Maximiliano tomó su lugar.

El Papa San Pablo VI lo declaró Beato en 1971. Fue canonizado por San Juan Pablo II -su compatriota- en 1982. En la ceremonia el Papa polaco lo honró con estas palabras: “Maximiliano Kolbe hizo como Jesús, no sufrió la muerte, sino que donó la vida”.

Fuente: Aciprensa

NOTAS RELACIONADAS

Juntos en el Templo por el liderato

Ante los violetas, Táchira suma 26 encuentros disputados con 14 triunfos, cinco empates y siete derrotas, totalizando 40 goles marcados y 24 recibidos

CONVER elige nueva directiva de Nuevas Generaciones para el trienio 2026-2029: Artesanos de paz y del cuidado en la Iglesia venezolana

¡Gracias a cada joven por su «sí» audaz y por ser signo vivo de renovación profética en nuestra Iglesia!

Comisión Episcopal de Familia e Infancia celebró el Día de la Madre: “Son el antídoto contra la soledad y el descarte en nuestro mundo”

«Las madres son el antídoto más fuerte contra la difusión del individualismo egoísta… Son ellas quienes testimonian la belleza de la vida»

La eucaristía en la economía de la salvación

La eucaristía es fiesta, es el vino nuevo que alegra el corazón del hombre y nos permite vislumbrar las bodas eternas con el padre. No es un rito seco, es el cumplimiento de la alegría que tanto anhela nuestro pueblo tachirense

Papa: Cristianos y musulmanes podemos transformar la indiferencia en solidaridad

“En efecto, no se trata de sentimientos marginales, sino de actitudes esenciales de nuestras tradiciones religiosas y aspectos importantes de lo que significa vivir una vida verdaderamente humana”

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here