San Román

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Monseñor Lisandro Rivas presente en la 126 Asamblea Ordinaria Plenaria de la CEV

La presencia del obispo de la Diócesis de San Cristóbal, representa la voz del pastor diocesano, de la grey tachirense, que evoca con firmeza la necesidad de forjar cambios indefectibles para concretar los objetivos que harán del país un lugar seguro, idóneo y lleno de oportunidades para todos sus hijos

Dos miradas al amor

Por eso el amor no crea arbitrariamente la dignidad del amado, como si ésta dependiera de mi elección; más bien me despierta para reconocer una riqueza que no poseo ni fabrico

Parroquia Divino Redentor invita a su fiesta patronal y fortalece su labor pastoral en la Unidad Vecinal

A través de esta reestructuración, la parroquia busca acercar tanto a las personas que participan regularmente como a aquellas que se encuentran alejadas, brindándoles un rol protagónico dentro de la acción pastoral

Día de fiesta y gracia en comunidad de Los Leones de San Pablo

La jornada inició con una emotiva cabalgata y continuó con muestras de afecto y talento local: hermosos cantos y reseñas históricas dieron la bienvenida al prelado en un ambiente lleno de alegría

Hernández celebró confirmaciones y toma de posesión parroquial 

A la juventud y confirmandos, los animó a ser testigos valientes de Cristo en medio de la sociedad
spot_imgspot_img

A los treinta y cinco años de edad, San Román se retiró a los bosques del Jura, en la frontera de Francia y Suiza para vivir como ermitaño. Llevó consigo las «Vidas de los Padres del desierto» de Casiano, algunos útiles de trabajo y un poco de semilla y se abrió camino hasta la confluencia del Bienne y el Aliére.

En aquellas escarpadas montañas de difícil acceso, encontró la soledad que buscaba. A la sombra de un gigantesco pino, pasaba el día en la oración, la lectura espiritual y el cultivo de la tierra. Al principio, sólo las bestias y uno que otro cazador turbaban su retiro; pero pronto fueron a reunírsele su hermano, Lupicino y uno o dos compañeros más.

Le puede interesar: Toches SC, C.A.: Un sabor que se enquista en cada rincón de San Cristóbal

Después llegaron otros muchos aspirantes a la vida eremítica, entre ellos una hermana de san Román y varias otras mujeres.

Los dos hermanos construyeron los monasterios de Condal y Leuconne, a tres kilómetros de distancia uno del otro y, para las mujeres, erigieron el monasterio de La Baume, donde actualmente se levanta el pueblecito de Saint-Roman-de-la-Roche.

 Los dos hermanos desempeñaban simultáneamente el cargo de abad, en perfecta armonía, aunque Lupicino tendía a ser más estricto. Este último habitaba generalmente en el monasterio de Leuconne; al enterarse de que los monjes de Condal empezaban a comer un poco mejor, se presentó en el monasterio y les prohibió tal innovación. Aunque el ideal de san Román y san Lupicino era imitar a los anacoretas del oriente, las diferencias de clima les obligaron a modificar ciertas austeridades.

Lee también. El logotipo y el lema del Viaje Apostólico del Papa Francisco a Hungría

Los galos eran muy dados a los placeres de la mesa; a pesar de ello, jamás probaban los monjes la carne, y sólo comían huevos y leche cuando estaban enfermos. Pasaban gran parte del día en duros trabajos manuales, vestían pieles de animales y usaban zuecos. Esto les protegía de la lluvia, pero no del cruel frío del invierno, ni de los ardientes rayos del sol en el verano, reflejados por las rocas.

San Román hizo una peregrinación al actual Saint-Maurice de Valais para visitar el sitio del martirio de la Legión Tebana. En el camino curó a dos leprosos; la fama del milagro llegó antes que él a Ginebra y, al pasar por la ciudad, el obispo, el clero y el pueblo salieron a saludarle. Su muerte ocurrió el año 460. Según su deseo, fue sepultado en la iglesia del convento gobernado por su hermano, Lupicino.

Este le sobrevivió cerca de veinte años, y su fiesta se celebra por separado, el 21 de marzo. La biografía latina habla sobre todo, de las austeridades de Lupicino, pero cuenta también grandes maravillas de la bondad de Román para con los monjes y de su espíritu de fe. En una época de hambre, obtuvo con sus oraciones la multiplicación del grano que quedaba en el monasterio.

Cuando sus monjes, cediendo a la tentación, empezaban a pensar en abandonar la vida religiosa o la abandonaban realmente, el santo no les trataba con dureza, sino que les alentaba a perseverar en su vocación.

NOTAS RELACIONADAS

Monseñor Lisandro Rivas presente en la 126 Asamblea Ordinaria Plenaria de la CEV

La presencia del obispo de la Diócesis de San Cristóbal, representa la voz del pastor diocesano, de la grey tachirense, que evoca con firmeza la necesidad de forjar cambios indefectibles para concretar los objetivos que harán del país un lugar seguro, idóneo y lleno de oportunidades para todos sus hijos

Dos miradas al amor

Por eso el amor no crea arbitrariamente la dignidad del amado, como si ésta dependiera de mi elección; más bien me despierta para reconocer una riqueza que no poseo ni fabrico

Parroquia Divino Redentor invita a su fiesta patronal y fortalece su labor pastoral en la Unidad Vecinal

A través de esta reestructuración, la parroquia busca acercar tanto a las personas que participan regularmente como a aquellas que se encuentran alejadas, brindándoles un rol protagónico dentro de la acción pastoral

Día de fiesta y gracia en comunidad de Los Leones de San Pablo

La jornada inició con una emotiva cabalgata y continuó con muestras de afecto y talento local: hermosos cantos y reseñas históricas dieron la bienvenida al prelado en un ambiente lleno de alegría

Hernández celebró confirmaciones y toma de posesión parroquial 

A la juventud y confirmandos, los animó a ser testigos valientes de Cristo en medio de la sociedad

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here