30.5 C
Venezuela
viernes, julio 17, 2026
HomeIglesiaSan Sebastián: sacrificio y devoción por Dios

San Sebastián: sacrificio y devoción por Dios

Date:

NOTAS RELACIONADAS

Confirman 72 jóvenes en Pregonero 

El compromiso de los padrinos: Tienen la hermosa misión de guiar a sus ahijados para que esta unción crezca y se mantengan firmes rechazando el mal

El continente digital: ¿dónde estamos lanzando las redes?

Las redes sociales son sistemas abiertos que nos permiten conectar con personas que quizás nunca entrarían a un templo, pero que están dispuestas a interactuar con un mensaje de esperanza en sus pantallas, para luego entrar a tener la experiencia personal de comunidad en una parroquia

Una fortaleza silenciosa

Santa Teresa de Jesús escribió que el alma humana es un castillo de diamante o muy claro cristal, con siete moradas concéntricas y a Dios en el centro. Lo más audaz de la metáfora es que el castillo no está en ningún lugar del mundo; el castillo somos nosotros mismos

Un día de Júbilo en Pregonero 

En una Eucaristía presidida por el Obispo Diocesano Mons. Lisandro Rivas, se consolidó este anhelado sueño de fe iniciado por el Pbro. Nelson Duque y Carlos Parra y que hoy se convierte en una hermosa realidad

Fiesta patronal de Nuestra Señora del Carmen en Pregonero

Mons. Rivas en su homilía indicó que María no es indiferente a nuestras vidas; ella entra en la casa de cada uribantino, nos acompaña a cargar la cruz de cada día y nos repite al oído: "Hagan lo que Él les diga"
spot_imgspot_img

San Sebastián nació en el seno de una familia noble y militar, en el año 256 en Narbona, hoy territorio francés, pero que para la época era parte de Milán y, por lo tanto, del imperio romano. Su vocación inicial la gestó siguiendo la línea familiar y se convirtió en militar, profesión que lo erigió como jefe de la cohorte de la guardia imperial, un cargo de importancia castrense que obtuvo por su compromiso, astucia y fortaleza propias de aquellos que eran parte del ejército romano.

“Contra lo que podía esperarse de un militar al servicio directo de Diocleciano, emperador perseguidor de cristianos, Sebastián se convirtió y abrazó la causa de Cristo, probablemente conmovido por el testimonio de tantos mártires (…) cumplía con su labor militar, no participaba en los sacrificios idolátricos, consciente del sufrimiento de sus hermanos perseguidos, aprovechó su cargo militar para protegerlos y ayudar, en especial, a los que caían prisioneros”.

Lea también: Confirman 12 jóvenes en parroquia Nuestra Señora de la Divina Misericordia

Durante un largo tiempo el santo mantuvo su convicción de ayuda y protección a sus hermanos, a través de su fe inquebrantable que mantenía en secreto para evitar represalias, sin embargo, fue traicionado y denunciado por su negativa de ser partícipe en los rituales habituales, ni en las fiestas militares, una situación con la que casi pierde la vida.

El emperador Maximiano quien gobernaba junto a Diocleciano le dio la oportunidad de la salvación con la condición expresa de renunciar al cristianismo, una propuesta que no aceptó el santo por lo que fue degradado de su cargo militar, castigado con la mayor crueldad y condenado a morir.

“El día de su ejecución, San Sebastián fue llevado al estadio, despojado de sus ropas, atado a un poste y ejecutado. Sus antiguos subordinados fueron los encargados de dirigir sus flechas contra su cuerpo (…) fue ejecutado en el año 288 y su cuerpo enterrado en un sepulcro dentro de las catacumbas de la vía Apia en Roma. Allí se le venera desde muy antiguo”.

La veneración a San Sebastián es antigua y se invoca contra la peste y todos aquellos enemigos de la religión: Llamado el Apolo cristiano es uno de los santos más reproducidos por el arte en general”.

Oración

Glorioso san Sebastián

que alcanzaste de Dios tanta fe y caridad,

que llegaste a sacrificar tu vida

por obedecer a Dios

y socorrer fielmente

a tus hermanos cristianos.

Ahora que vives junto

a Dios escucha las plegarias y súplicas

de los que te invocan con gratitud, fe y devoción,

y acuden a ti desde los campos,

pueblos y ciudades. Mártir de Cristo,

alcánzanos de Dios que,

confesando nuestra fe,

acojamos el Reino anunciado por Jesucristo

con verdadero espíritu de penitencia y vivamos como hijos de Dios.

Que nuestros hogares sean verdaderos templos de amor

en donde florezca la santidad, reinen el bienestar, la alegría y la paz.

Que en nuestro trabajo reinen la justicia y la concordia.

Líbranos de todo egoísmo y maldad para que, fraternalmente unidos,

vivamos en esta hermosa tierra que Dios nos ha dado

de acuerdo con los valores del Reino:

especialmente la verdad, la justicia y el amor.

San Sebastián mártir glorioso, lleva nuestros ruegos ante Dios

y concédenos tu especial intercesión

para que podamos obtener lo que aquí pedimos:

San Sebastián, atiende nuestras plegarias,

ayúdanos a conseguir lo que solicitamos y danos fuerza y confianza,

para que siguiendo tu ejemplo de fe, esperanza y caridad

podamos alcanzar la vida eterna

que Jesús promete a los que perseveran hasta el fin

y para que, bajo la protección de María,

nuestra Madre, lleguemos a Él,

fuente de eterna felicidad.

Amén.

Carlos A. Ramírez B.

NOTAS RELACIONADAS

Confirman 72 jóvenes en Pregonero 

El compromiso de los padrinos: Tienen la hermosa misión de guiar a sus ahijados para que esta unción crezca y se mantengan firmes rechazando el mal

El continente digital: ¿dónde estamos lanzando las redes?

Las redes sociales son sistemas abiertos que nos permiten conectar con personas que quizás nunca entrarían a un templo, pero que están dispuestas a interactuar con un mensaje de esperanza en sus pantallas, para luego entrar a tener la experiencia personal de comunidad en una parroquia

Una fortaleza silenciosa

Santa Teresa de Jesús escribió que el alma humana es un castillo de diamante o muy claro cristal, con siete moradas concéntricas y a Dios en el centro. Lo más audaz de la metáfora es que el castillo no está en ningún lugar del mundo; el castillo somos nosotros mismos

Un día de Júbilo en Pregonero 

En una Eucaristía presidida por el Obispo Diocesano Mons. Lisandro Rivas, se consolidó este anhelado sueño de fe iniciado por el Pbro. Nelson Duque y Carlos Parra y que hoy se convierte en una hermosa realidad

Fiesta patronal de Nuestra Señora del Carmen en Pregonero

Mons. Rivas en su homilía indicó que María no es indiferente a nuestras vidas; ella entra en la casa de cada uribantino, nos acompaña a cargar la cruz de cada día y nos repite al oído: "Hagan lo que Él les diga"

DC.RADIO

RECIENTES

spot_img

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here