Es oportuno destacar que el servicio pastoral de monseñor Lisandro Rivas siempre ha estado en relación con la formación de los sacerdotes, incluso antes de ser nombrado obispo prestaba su servicio como rector del Seminario San Pablo en Roma
En la homilía, el Obispo invitó a mantener firme la confianza en el Señor, a pesar de las dificultades, esto, haciendo referencia al pasaje del Evangelio sobre los sueños de San José
Las primeras celebraciones en América del nacimiento del Señor se remontan al siglo XVI. Para disponer a los fieles a recibir al Señor se ofreció, en el tiempo de adviento y la fiesta de la Inmaculada Concepción el 8 de diciembre
“La Iglesia nos ofrece cada año una oportunidad de comenzar de nuevo. Esta temporada, que precede a la Navidad, nos anima a renovar nuestra fe en la venida del Señor, corregir nuestros errores, enmendar nuestras faltas y disponernos tanto para las continuas y sutiles venidas del Señor a nuestra vida como para su retorno glorioso al final de los tiempos”