El Papa León eleva su súplica al “Señor de la vida" dando gracias por el don del deporte: por quienes “glorifican a Dios con el ejercicio de sus cuerpos, por las amistades que nacen en la cancha y la alegría de jugar en equipo”
El Santo Padre destaca la importancia del deporte para promover y construir la paz. Así recuerda la oportunidad de la “tregua olímpica”, ya que “Cuando el deporte se practica en este espíritu y en estas condiciones, se promueve la maduración de la cohesión comunitaria y del bien común”