«El significado de esos latidos se ha reservado para que sea revelado en los tiempos modernos, cuando el mundo, envejecido y enfriado en el amor de Dios, necesite ser calentado de nuevo por la revelación de estos misterios»
La repercusión de esta fiesta en nuestra vida cotidiana debe ser doble: recibir y ofrecer. Quien se sabe profundamente amado por Dios en su miseria, adquiere una nueva sensibilidad hacia el prójimo
El culto a la Divina Misericordia está fundamentado en la Palabra de Dios, especialmente en los evangelios: “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia”