El momento cumbre y de mayor gracia para nuestra iglesia local fue la consagración de 16 nuevos jóvenes, quienes con un corazón generoso le dijeron ¡SÍ! al llamado del Señor para ser testigos de su amor en el mundo
Es gratificante saber que un mensaje bien pensado, nacido de la oración, puede cambiar el día de una persona, ofreciéndole ese instante de encuentro con Jesús que tanto anhelaba en medio de su navegación
“Como compañeros de viaje en el camino de la verdad; para honrar las diferencias afirmando nuestra común humanidad; y para discernir, en toda búsqueda religiosa sincera, un reflejo del único Misterio divino que abarca toda la creación”