Mientras que la guerra sólo devasta comunidades y el medio ambiente, sin ofrecer soluciones a los conflictos, la diplomacia y las organizaciones internacionales necesitan sangre nueva y credibilidad
Se cumplen nueve meses desde el inicio de la horrible guerra de agresión por parte de Rusia contra Ucrania. Este es el tiempo en que una vida humana toma forma en el vientre materno y luego sale a la luz, pero la de Ucrania no ha sido una gestación de vida, sino sólo de muerte, de odio, de devastación.
La guerra está devastando Ucrania: hay muchas víctimas, muchas de ellas niños, hay mucha destrucción. Pero Rusia también podría pagar muy caro las consecuencias...