Monseñor Rivas pide en sus oraciones paz, consuelo y fortaleza para aquellos que perdieron a sus seres queridos y a los sobrevivientes y damnificados, para que en Dios encuentren apoyo y esperanza
No es que Cristo vuelva a morir, es que el único y definitivo sacrificio que Jesús hizo en el calvario se desborda en el tiempo y alcanza nuestro presente
La crisis se supera juntos. Monseñor hizo un llamado urgente a fortalecer los lazos en el hogar y a no postergar el amor: "Mantengamos la fe en Dios y cuidemos a quienes amamos hoy; no esperemos a que ocurra un suceso lamentable para dar ese abrazo necesario"
Pero la Epíclesis no solo transforma las especies; también nos transforma a nosotros. Pedimos que el Espíritu Santo nos sature para que, al comulgar, quienes tomamos parte en la Eucaristía seamos un solo cuerpo y un solo espíritu
Como porción del pueblo de Dios que peregrina en el Táchira, acompañamos a nuestro Pastor con la oración, pidiendo al Espíritu Santo que guíe este nuevo servicio a la Iglesia universal
Nuestra ofrenda dominical debe prolongarse en el altar de la vida diaria a través de la solidaridad, la justicia y la entrega generosa. Una Iglesia que celebra la eucaristía es, por naturaleza, una Iglesia samaritana y servidora