Qué dignidad tan grande y qué profunda humildad nos exige este misterio, tanto a nosotros los pastores como a ustedes, la grey que nos ha sido encomendada
En cada misa se prepara para nosotros una única mesa con dos ricos manjares: la Mesa de la palabra de Dios, que ilumina nuestra mente, y la mesa del cuerpo del Señor, que alimenta nuestra alma
Cada una de estas reuniones, esfuerzos y puertas tocadas por Mons. Rivas tienen un solo gran objetivo: fortalecer su servicio de gobierno pastoral en búsqueda del bien común
¡Qué hermoso espejo para nuestras parroquias tachirenses! Aquellos primeros cristianos nos enseñan que la eucaristía no es un acto aislado. Está unida a la comunión, a la alegría y a la sencillez de corazón