“Se retiró a una cueva del monte Pellegrino donde llevó una vida escondida, alimentándose de la oración y ofreciendo sus sacrificios por la conversión y la salvación de las almas"
En su homilía monseñor destacó la importante de crecer como un niño, donde se pueda abrir la mente y corazón a Dios para estar cerca de Él y poder recibir su amor e infinita misericordia