El 17 de marzo de 2001 los religiosos de la Orden se instalaron en la edificación que habían levantado con esfuerzo y entusiasmo para incorporarse en la vida eclesial. Comenzó la formación de seminaristas y al mismo tiempo se desplegó la labor pastoral con la comunidad
En la homilía, monseñor Rivas, dijo que hoy muchos hombres y mujeres claman ser liberados de situaciones difíciles, que no permiten hacer que el reino de Dios acontezca.