El mensaje señala que la tarea de los comunicadores de América Latina no debe limitarse a relatar la tragedia, sino que también debe mostrar los signos de esperanza que surgen en medio de la adversidad
"Siempre hablas con alguien y te dice que perdió un amigo, un familiar o un hijo; o bien perdieron sus casas o sus puestos de trabajo, porque las zonas laborales también quedaron destruidas"