El santo es considerado el reformador por excelencia de la profesión de enfermería y de la planificación de las atenciones en los hospitales, lo cual lo hizo acreedor de una cruz roja que el Papa Sixto V le hizo bordar en su hábito religioso, el 20 de junio de 1586
“Durante una época de hambre, socorrió milagrosamente a las multitudes que acudían a Rozzuolo. Dios le concedió el don de la profecía y de obrar milagros, ya que curó a varios enfermos”. Su fama de sabiduría se extendió por toda Italia, a tal punto que recibió una visita del Papa León IX
El santo nos dejó un legado de amor sincero a la Iglesia y un camino accesible para todos: santificarse en la vida ordinaria, en la familia, el trabajo y las pequeñas cosas que forman nuestra existencia diaria
“Fundó la Orden Camaldulense, que combina la vida eremítica con la cenobítica, invitando a sus hijos e hijas espirituales a vivir en comunión con Dios a través de la meditación, el ayuno y la penitencia"
“Un mérito formidable de San Bernabé es el haber descubierto el gran valor que había en aquel recién convertido que se llamaba Saulo y que más tarde se llamaría San Pablo"
Su incansable preparación lo hizo distinguirse en retórica y poesía, una situación que lo instó a estudiar filosofía. Durante años se dedicó a escudriñar en torno al conocimiento de Dios
San Juan murió en prisión el 18 de mayo de 526. Se le considera mártir porque murió defendiendo la paz y la unidad de la Iglesia, así como por su compromiso con la fe cristiana ante la adversidades